WEDNESDAY 25 NOVEMBER 2020

Iniciamos la publicación online por entregas del libro de nuestro asociado Pablo Fernandez-Miranda, al cual le agradecemos su generosidad.

Os lo recomendamos, por su interés y para que el confinamiento os sea llevadero y productivo.

Os lo podéis descargar desde estos enlaces :

INTRODUCCIÓN Y CAPÍTULO 1

CAPÍTULO 2

CAPÍTULO 3

CAPÍTULO 4

CAPÍTULO 5

CAPÍTULO 6

CAPÍTULO 7

CAPÍTULO 8

CAPÍTULO 9

CAPÍTULO 10

CAPÍTULO 11

CAPÍTULO 12

CAPÍTULO 13

CAPÍTULO 14

CAPÍTULO 15

CAPÍTULO 16

CAPÍTULO 17

CAPÍTULO 18

CAPÍTULO 19

CAPÍTULO 20

CAPÍTULO 21

CAPÍTULO 22

CAPÍTULO 23

CAPÍTULO 24

CAPÍTULO 25

CAPÍTULO 26

CAPÍTULO 27

CAPÍTULO 28

CAPÍTULO 29

CAPÍTULO 30

CAPÍTULO 31

CAPÍTULO 32

CAPÍTULO 33

CAPÍTULO 34

CAPÍTULO 35

CAPÍTULO 36

CAPÍTULO 37

EPÍLOGO Y ANEXOS

Como ayuda a la lectura podeis descargaros el glosario en bable

Glosario en bable

 

 

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Rafael Gómez Nieto

Rafael Gómez Nieto ha fallecido el 31 de marzo de 2020 en Estrasburgo.

Luchador desde los 17 años, participó en la Batalla del Ebro. Al igual que medio millón de españoles que defendieron el gobierno legal de la II República se vio abocado al exilio, pasando en 1939 los Pirineos, su destino fue el campo de concentración de Saint-Cyprien. De este campo consiguió escapar y se reunió con su familia en Orán, donde ya había muchos exiliados españoles.

En el norte de África, Rafael vuelve a la lucha por la libertad y la democracia combatiendo en Túnez, para finalmente integrase en la recién creada División Leclerc, mundialmente conocida como LA NUEVE; compañía formada casi íntegramente por soldados republicanos españoles, siempre fue nombrada en castellano.

De vuelta a Francia participó en la batalla de Normandía y en la liberación de París. El día 24 de agosto de 1944 entran en París los vehículos semioruga con los nombres de Guadalajara, Brunete, Madrid, Belchite… en recuerdo de las grandes batallas de la guerra civil ganadas por el Ejército Popular de la República Española. Rafael conducía el Guernica, nombre en recuerdo de esa ciudad donde la aviación alemana bombardeó salvajemente a la población civil en el día de mercado.

La llegada a París por LA NUEVE está llena de anécdotas; la población les recibió como héroes pero no comprendían esa bandera tricolor que portaban y que también llevaban cosida en el uniforme. En las calles durante toda la noche se pudo escuchar “Ay Carmela” y la consigna de “No Pasarán”. Estos valientes republicanos que entraron en París colgaron la bandera republicana española en el Ayuntamiento de la capital y se hicieron una orgullosa foto; pero les pidieron que no fuera publicada y nunca se hizo pública. Después la quitaron respetando el pacto y la colgaron en la Embajada Española (franquista) en París.

La guerra no había acabado, LA NUEVE se dirige a Alsacia donde el 23 de noviembre también liberaron Estrasburgo, la última gran ciudad en manos del ejército alemán, pero esta liberación es menos conocida por carecer del simbolismo de la capital del Estado. En Alemania llegaron al Nido del Águila, el refugio de Hitler en Berchtesgaden, en los Alpes de Baviera. Rafael conservó durante años un par de objetos a modo de fetiche requisados en este búnker.

Los relatos históricos no siempre hacen justicia a sus protagonistas, así los españoles de LA NUEVE no fueron reconocidos oficialmente hasta la conmemoración del 60 aniversario (2004). Al año siguiente por iniciativa de Anne Hidalgo, descendiente de exiliados republicanos, el Ayuntamiento de París les rinde el primer homenaje. Ya como alcaldesa de la ciudad inaugura en 2015 en su honor el Jardin des Combattants, en un espacio tan simbólico como un lateral del Ayuntamiento de París.

Rafael Gómez está en posesión de la Legión de Honor de Francia (2012) y la medalla Vermeil (2010), máxima distinción del Ayuntamiento de París.

Otro héroe del exilio republicano español que muere sin que aquí, en su país, se le rindiese un merecido reconocimiento. En este año en el que se conmemora el 75 aniversario de la victoria sobre el nazifascismo en la que los exiliados españoles contribuyeron con tanto empeño, la Asociación de Descendientes del Exilio tenía previsto hacer ese reconocimiento el 8 de mayo.

La historia y la vida personal de Rafael es representativa de nuestros queridos y no siempre recordados exiliados republicanos.

La Asociación de Descendientes del Exilio Español nunca olvidará a Rafael Gómez Nieto

 

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EL CARTEL ROJO

VINGT ET TROIS ÉTRANGERS ET NOS FRÈRES POURTANT

El 21 de febrero de 1944 los Nazis fusilaron a 23 partisanos, entre ellos un español; Celestino Alfonso, oficial del Ejército de la República Española en el exilio. La mayoría de sus compañeros habían combatido en la guerra de España en las Brigadas Internacionales.

Este grupo de luchadores contra el nazismo fue conocido como el “grupo Manouchian”, líder armenio refugiado en Francia. Todos ellos fueron torturados de manera cruel, pero los nazis no consiguieron arrancarles ni una sola palabra. Antes de la ejecución Celestino escribe a su mujer:

Mis queridos padres, hermana y hermano. Mi querida mujer e hijo. Hoy a las tres será fusilado…os pido mucho coraje como lo tengo yo mismo, mi mano no tiembla, sé porqué muero y estoy muy orgulloso de ello… no me arrepiento de mi pasado, si volviera a vivir volvería a ser el primero. Mi vida ha sido muy corta. Querría que mi hijo tenga una buena instrucción. Mi querida mujer, vende mis ropas para conseguir algo de dinero. Mil besos para mi mujer y mi hijo. Mil besos a todos. Adiós a todos.

El pueblo francés, lejos del posicionamiento del gobierno de Vichy, escribió en las paredes “HÉROES MUERTOS POR LA LIBERTAD Y POR LA FRANCIA”.

La Asociación de Descendientes del Exilio Español recuerda a los españoles republicanos del exilio que lucharon contra el nazi-fascismo en el 75 aniversario de la victoria.

Leo Ferré les dedicó una preciosa canción: L’AFFICHE ROUGE

El cartel rojo
No pedisteis ni gloria ni lágrimas
ni música de órgano, ni la oración a los moribundos
Once años ya, qué rápido pasan once años
Habiendo usado sólo vuestras armas
La muerte no deslumbra los ojos de los partisanos.
Teníais vuestras fotos sobre los muros de nuestras ciudades
Negros con barba y de noche, hirsutos, amenazadores
El cartel, que parecía una mancha de sangre
Porque vuestros nombres son difíciles de pronunciar
y buscaba un efecto de miedo sobre los paseantes.
Nadie parecía veros franceses por elección
La gente pasaba sin miraros durante el día
pero al toque de queda dedos errantes
habían escrito sobre vuestras fotos “Muertos por Francia”
y las lúgubres mañanas eran diferentes.
Todo tenía el invariable color de la escarcha
a finales de febrero por vuestros últimos momentos
y fue entonces cuando uno de vosotros dijo tranquilamente:
“Felicidad para todos, felicidad a aquellos que sobrevivirán
Muero sin odio en mí por el pueblo alemán.”
“Adiós al dolor y al placer. Adiós a las rosas
Adiós a la vida. Adiós a la luz y al viento
Cásate, sé feliz y piensa en mí a menudo
tú que permanecerás en la belleza de las cosas
cuando todo se acabe más tarde en Ereván.”
“Un gran sol de invierno ilumina la colina
qué bella es la naturaleza y cómo mi corazón se parte
La justicia vendrá sobre nuestros pasos triunfantes
Mélinée mía, oh mi amor, mi huérfana
y yo te hablo de vivir y de tener un hijo.”
Fueron veintitrés cuando los fusiles florecieron
Veintitrés que dieron su corazón antes de tiempo
Veintitrés extranjeros y hermanos nuestros por tanto
Veintitrés enamorados de vivir a morir
Veintitrés que gritaron “¡Francia!” al caer.

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CENTENARIO DE MARCOS ANA: LA EXCEPCIONALIDAD DE UN HOMBRE NORMAL

Marcos Ana en su domicilio con la medalla de la Asociación que le acredita como Socio de Honor. Madrid, 3 de marzo de 2016

El 20 de enero de 1920 nacía en Alconada (Salamanca ), Fernando Macarro Castillo, conocido por su seudónimo de la clandestinidad Marcos Ana. Preso con 19 años, pasó 23 años en las cárceles franquistas, por ser leal a la II República, donde se formó como poeta desarrollando una creación literaria que, sacándola clandestinamente de la cárcel de Burgos, fue dada a conocer gracias, entre otros, a Pablo Neruda y Rafael Alberti.

Desde su compromiso comunista que nunca abandonó, dedicó su vida a todas las causas justas y solidarias, durante la dictadura en la lucha por la amnistía y defensa de los presos políticos, en la democracia organizando la primera visita de niños saharauis a España o suscribiendo como uno de los fundadores, la creación de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado.
Quería cumplir los cien años y de haberlo hecho Marcos Ana habría llegado a ellos con la integridad y el compromiso que marcaron toda su vida.

Los cumple para nosotros. Para la gente que se encontró un día delante de un hombre sencillo y bueno y reconoció en él su propia historia y la de los suyos.
Los cumple frente al olvido, frente a la página no leída por decreto. Aquella que nos dijo tantas veces que para pasarla antes era imprescindible leer.

Por eso, tras salir en libertad, durante más de cincuenta años Marcos no persiguió otra cosa que salvaguardar con su testimonio el de miles de mujeres y de hombres de una generación que se iba yendo en silencio, olvidados también años después, por la democracia que se logró gracias a su lucha imprescindible y justa.
Marcos Ana fue uno de tantos y cumplió hasta el final el único encargo que le hicieron sus camaradas cuando salió del penal de Burgos, después de veintitrés años prisionero del franquismo.

Jamás les olvidó. No aceptó nunca un reconocimiento sin dedicarlo y compartirlo con los compañeros anónimos de los que él conocía sus nombres y sus historias. Su excepcional humildad le hizo aún más grande y querido por todos ellos.

Escribió Saramago al prologarle el libro de memorias que éstas eran una lección de humanidad donde el yo de Marcos Ana, era siempre un nosotros.
Hoy nos habría repetido que su esperanza y única venganza, muy alejada de cualquier rencor para el que jamás hubo espacio en su corazón, seguía siendo que se alcanzasen un día los ideales que defendieron.

Su inquebrantable fe en que otro modelo de sociedad, más solidaria y justa, era posible la depositó especialmente en los jóvenes y Marcos Ana se sentiría feliz de asistir al comienzo de esta etapa donde se vislumbra un caminar distinto y otra forma de hacer política. Los jóvenes para los que su casa abierta era una realidad y no sólo un hermoso verso . A los que escuchaba y comprendía, a los que acompañó en el 15 M convencido de que era ya imparable la transformación de este nuevo tiempo y que habrían de venir de la mano de quienes tenía toda la vida por delante.

No les olvidemos nosotros y les habremos devuelto al menos a su lugar en la historia. La de los defensores de la libertad y los valores democráticos aunque este país no pueda ya saldar  con ellos nunca, la deuda de reconocerles su sacrificio. Llegamos tarde porque uno a uno nos ha ido dejando.

En este centenario que vamos a conmemorar tendremos muy presente que nuestra tarea está aún por cumplir. Como en aquellos versos donde plasmó su testamento, Marcos nos ha dejado su ejemplo y sus versos donde plasmó su testamento, Marcos nos ha dejado su ejemplo y sus enseñanzas pero también un encargo y una responsabilidad.

“recoged nuestras banderas
nuestro dolor, nuestro sueño,
los nombres que en las paredes
con dulce amor grabaremos.
Y si nos cerráis los ojos
¡dejadnos los muros dentro!
que se pudran con el polvo
de nuestra carne y no puedan
ser nuevas tumbas de presos.»

Marcos Ana fue y es, como continuaba el poema, ““esa bandera sin llanto, el amor y algunos versos ”. Con él, con su ejemplo y el de tantos hombres y mujeres de los que sin saber nosotros sus nombres guardaron memoria sus familias, se hace cierto aquel «porque fueron, somos»  pero se hace aún más necesario que ahora hagamos posible el «porque somos, serán».

Hagámoslo, se lo debemos a todos ellos. Y tampoco olviden como nos dijo Isaac Rosa, contarles a sus hijos quién fue Marcos Ana. Hoy habría cumplido cien años, con noventa y seis aun contagiaba las ganas de vivir y su esperanza  con la que dedicaba tantas veces sus libros, que aquello que les había tocado vivir, no fuera posible nunca más para nadie.

Tal vez un día alcancemos la Verdad, la Justicia y la Reparación que como demócratas reclamamos para las víctimas del franquismo.  Tal vez entonces, este país se enorgullezca de personas como Marcos Ana y de su ejemplo de concordia y solidaridad.

Cuando el fantasma del fascismo se pasea impunemente de nuevo por Europa y se fortalece en   las mismas instituciones que desprecia, debemos detenernos a pensar si hemos aprendido correctamente nuestra historia  y si algo, salvo ese conocimiento, nos ayudará a no repetir nuestro pasado.

En este su aniversario centenario, la Asociación Marcos Ana, el Partido Comunista y las Comisiones Obreras, organizarán el 31 de enero, en el Auditorio de Marcelino Camacho de Madrid, un acto donde amigas y amigos del poeta, artistas, intelectuales y distintas organizaciones políticas y sindicales rindan homenaje a uno de los símbolos de lo que fue la resistencia a la Dictadura  y la lucha por las libertades y la democracia.

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felicitación 2019

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"Es tarea más ardua honrar la memoria de los seres humanos anónimos que la de las personas célebres". Walter Benjamin