MONDAY 16 DECEMBER 2019

Este artículo ha sido publicado en Crónica Popular 8 de marzo de 2019

José Manuel Pérez Carrera

Profesor de Literatura Española y crítico literario. Coordinador para AMESDE del Taller de Lectura Memoria de la Guerra Civil en la Literatura.

En la tarde del pasado jueves, siete de octubre, se ha dado el nombre de Luisa Carnés a un parque de Madrid situado en el barrio de Saconia-Ciudad de los Poetas, distrito de Moncloa-Aravaca. Presidió el acto la concejala del distrito, Montserrat Garcerán y leyeron unos textos entrañables dos de los nietos de la escritora.

Este reconocimiento se enmarca en la política del Ayuntamiento madrileño de dar visibilidad a tantas mujeres que han sufrido un injusto olvido, casi siempre por ser mujeres y por ser republicanas.

Como, por desgracia, Luisa Carnés es una escritora muy poco conocida, redacto esta rápida semblanza para los lectores y lectoras de Crónica Popular.

Luisa Carnés nació en Madrid, en la calle Lope de Vega, en el seno de una familia trabajadora: su padre era barbero y practicante y su madre ayudaba al sustento familiar lavando y planchando ropa. Ya en el exilio rememoraba con nostalgia este lugar:

Era una vivienda de clase media, de empinada escalera, que olía siempre a verdura cocida (…) Recuerdo los cuatro pisos que había que subir, y el fatigoso jadeo de mi madre, que llegaba cargada con el saco de la ropa sucia de la parroquia, el techo abuhardillado de la cocina y de la alcoba donde yo dormía, y el pequeño corredor de baja techumbre, lleno de sol, en cuya ventana teníamos pequeños tiestos de hierbabuena y sándalo (…) Rodeada de tiestos, no sé qué esperaba yo allí sola, asomada a un tejado y a un trozo de cielo”.

A los once años tuvo que ponerse a trabajar, primero como aprendiza y luego como maestra en una tienda de sombreros. Allí estuvo hasta los dieciocho años. Otro año más lo pasará en un obrador de pastelería, hasta que consiga un empleo administrativo en la editorial CIAP, lo que permitirá a la joven conocer y tratar a periodistas y escritores. Por esas fechas comienza a publicar sus primeros artículos y relatos cortos, ella que hasta entonces había sido una voraz lectora autodidacta.

Sus primeros libros narrativos son Peregrinos del Calvario (1929), Natacha (1930) y Tea Rooms (mujeres obreras) (1934). Con los dos últimos Luisa Carnés se integra de pleno en el movimiento de novela social de protesta muy característica de aquellos años.

En el año 1931 nació su único hijo, Ramón, fruto de su relación con el cartelista Ramón Puyol, algunas de cuyas creaciones se pueden ver ahora en la exposición de la Biblioteca Nacional en Madrid La seducción del libro. Cubiertas de vanguardia, 1915-1936.

En los años de la Guerra Civil (1936-1939) Luisa Carnés militó activamente en defensa de la legalidad republicana: colaboró en publicaciones periódicas que alentaban el esfuerzo de las milicias y estrenó la obra Así empezó en un teatro de Madrid, dentro de las actividades del colectivo “Altavoz del frente”. 1

Tras la guerra, como otros tantos miles de españoles, Luisa Carnés tuvo que marcharse al exilio, primero a Francia y luego a México, donde llegó en mayo de 1939, junto a su hijo y su nueva pareja, el poeta Juan Rejano.

En la capital mexicana vivió el resto de su vida, aunque hizo algunos viajes fuera del país. Su muerte fue inesperada: el día ocho de octubre de 1964 (hace ahora exactamente 55 años) falleció víctima de un accidente de coche, a la edad de cincuenta y nueve años, cuando regresaba de una celebración del Día de la Mujer en la que ella misma había intervenido. 2

En México, Luisa Carnés siguió compaginando sus tareas de ama de casa con la de periodista y escritora, aunque a su muerte dejó media docena de obras (de teatro y novelas) sin publicar. Con todo, había conseguido editar una biografía de Rosalía de Castro y la novela Juan Caballero, sobre la lucha de los maquis antifranquistas de los años cuarenta.

El olvido de la vida y la obra literaria de Luisa Carnés se ha sustentado en un cuádruple silencio: era mujer, pertenecía a la clase trabajadora, había sufrido el exilio y, para colmo de todo, era una roja. Con tal pedigrí es fácil explicarse porqué ha sido una figura silenciada hasta ahora.

Por suerte para nosotros, recientemente se han publicado tres obras suyas que permanecían inéditas: las memorias de la primera etapa de su exilio, De Barcelona a la Bretaña francesa, su novela sobre el exilio mexicano, El eslabón perdido, y una recopilación de todos sus cuentos. También recientemente se ha reeditado su biografía de Rosalía de Castro y se anuncia la reedición de su novela Natacha. Todos estos libros aparecidos a lo largo del siglo XXI lo han hecho en la editorial sevillana Renacimiento y han visto a la luz gracias al trabajo del profesor Antonio Plaza. De esta manera, a falta de una recopilación de sus innumerables artículos periodísticos, las personas interesadas en conocer de primera mano su obra literaria ya están en condiciones de hacerlo.

1 La obra, de veinte minutos de duración, compartió cartel con otras piezas cortas de César Falcón, Rafael Alberti e Irene Falcón.

2 No deja de ser curiosos señalar que otra escritora exiliada, Constancia de la Mora, también había muerto en un accidente de coche, en Guatemala, en el año 1950.

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Ligeros de equipaje

Lígeros de equipaje, Un espectáculo escrito y dirigido por Jesús Arbués, interpretado por Javier García y Pedro Rebollo, una producción de Producciones Teatrales Viridiana S.L.

Una historia de ficción creada gracias a crónicas y testimonios reales, pretende recuperar la verdadera historia de cientos de miles de personas.

No es una obra sobre la guerra civil, sino un trabajo que trata sobre el olvido, el pasado, la ausencia, la muerte, la vida… y del hombre, capaz de lo mejor y lo peor.

En el marco de las celebraciones de los 80 años del exilio español.

En colaboración con La Asociación de los descendientes del exilio español y la Dirección General para la Memoria Histórica.

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Información aparecida en el semanario digital Cronica Popular.

Fernando Gomez

El pasado martes 15, la Secretaría Federal de Mayores del PSOE, por iniciativa de su secretaria María Jesús Castro, organizó en el Senado un acto homenaje al exilio republicano español. Dada la dignidad con la que se quiso impregnar el acto, se celebró en su sala noble de ceremonias, presidido desde la tribuna por un simbólico ramo de 13 rosas.

La bienvenida le correspondió a Ander Gil, portavoz del grupo socialista en el Senado como anfitrión del evento. Sus primeras palabras fueron de agradecimiento a todas las personas que habían colaborado para que el acto fuera posible. Dirigiéndose a los exiliados presentes les dio las gracias por defender la paz, la democracia y la libertad que hoy disfrutamos gracias a ellos, “patriotas que fueron derrotados pero sus ideas triunfaron”. Relató la última noche de las cortes democráticas en el castillo de Figueras y creó una gran emoción cuando mencionó la última noche del gran poeta del exilio Antonio Machado abrazado a su madre; ambos murieron pocos días después.

El historiador Nicolás Sánchez-Albornoz en el Senado durante el homenaje al exilio republicano.

El Director General de la Memoria Histórica, dirección de reciente creación en el Ministerio de Justicia, Fernando Martínez, agradeció la lucha por la democracia, por la modernización que supuso la II República y el gran legado que dejó en las personas demócratas; “sois un referente y un ejemplo para todos”.

La intervención más aplaudida fue la de Nicolás Sánchez Albornoz, tratado en todo momento de querido profesor. Efectivamente, dictó una lección de Historia. Aludió al reino de España como responsable último de las diásporas antiguas y modernas, para continuar con una crítica a los diferentes gobiernos ya en democracia. Así recordó como en la conmemoración del desembarco de Normandía no estuvieron presentes ni el Gobierno de España, ni representantes del cuerpo diplomático, ni tampoco el Ejército, cuando fueron los españoles los primeros en pisar el continente con un uniforme extranjero; fue una autoexclusión que nadie comprende. También aludió al recuerdo interesado de las autoridades sobre las figuras señeras del exilio al tiempo que se olvidan de la mayoría; de los exiliados de a pie y, este olvido llega a la memoria colectiva.

En el espacio reservado a las asociaciones las invitadas fueron tres:Archivo, Guerra y Exilio (AGE), Descendientes del Exilio Español y Amical de Mauthausen. En primer lugar, tomó la palabra Amparo Sánchez Monroy, delegada de AGE, que plantea la defensa desde su asociación de la aplicación plena de la declaración de los Derechos Humanos de 1948 para acabar con la impunidad de las consecuencias de la guerra civil. Narró su experiencia personal camino del exilio con su madre y como la aviación fascista acribillaba a los que intentaban pasar los Pirineos. Más tarde, ya en el exilio, siempre con la etiqueta de roja como si fuese una lacra, una enfermedad y, los campos, “aquellos campos donde murieron las últimas ilusiones”, después “cuarenta años con la mirada puesta tras los montes”. Pidió que no se dejen manchas vergonzosas en la memoria y resaltó el papel de las madres, las primeras víctimas de todas las contiendas.

Pilar Nova Melle, presidenta de la Asociación de Descendientes del Exilio Español, sintetizó cómo los exiliados, siempre generosos, fueron los primeros que ofrecieron la reconciliación, cómo nunca trasmitieron rencor, odio o deseo de venganza a sus descendientes, y cómo a su regreso comprobaron que, ni para los gobernantes ni para los españoles en general, existían; su historia era una historia olvidada y su lucha también. Pidió al Director General de la Memoria Histórica que el exilio deje de ser el huérfano de la Memoria, porque un Estado no puede ser equidistante y se trata de una cuestión de calidad democrática. También recordó, apelando a las Políticas Públicas, que el conocimiento de la historia forma parte de nuestro patrimonio y no se lo podemos negar a las generaciones presentes y futuras. Finalizó dirigiéndose a la Ministra de Justicia con estas palanras: “hemos iniciado el camino y hay que recorrerlo”.

Concha Díaz Berzosa, vicepresidenta y delegada en Madrid del Amical de Mauthausen tuvo un recuerdo para las Brigadas Internaciones, aquellos jóvenes altruistas y entusiastas que llegaron a España a defender a la República y muchos de los cuales se encontraron abocados a la misma suerte que los republicanos españoles, camino del exilio. Juntos compartieron los campos franceses y después fueron deportados a los   campos alemanes. Recordó cifras escalofriantes: en abril de 1939 ya habían fallecido 15.000 refugiados, a los que se sumarían los miles de muertos en combate. “Los españoles fueron calificados de apátridas al entrar al campo de Mauthausen, pero al salir continuaban siendo apátridas porque no tenían donde ir; no fueron libres para decidir dónde vivir”. Y valoró muy positivamente la creación de la primera asociación formada por supervivientes, viudas y huérfanos de los campos en el año 1962 y su encomiable trabajo en la clandestinidad.

En el homenaje, no faltó la poseía y la música. La poetisa Josala Maturano recitó un poema suyo titulado “A los que ya no están”, la música fue interpretada por Juan Francisco y David Ortiz, hijo y nieto del republicano deportado a Mauthausen. Si emocionaron sus interpretaciones de “Himno a la paz” “Vieja Castilla” tanto o más emocionó la bandera republicana que portó, traída por su padre del campo de concentración. Al significado de esta bandera le compuso una obra titulada “Historia de una bandera” en la que describe la escalera de la muerte y las esperanzas de los deportados.

Cristina Narbona, presidenta del PSOE leyó los nombres de 18 hombres y mujeres en representación de tantos otros ausentes y, junto al nombre, citaba el país o países del exilio, pues en algunos casos fue un auténtico peregrinar: Francisca Aguirre, Luis Azcárate, Juan Aznar, María Gloria Canga, Nely Fernández, José Luis Fernández, María Luisa Fernández (Libertad), Eufemio García, Amadeo Gracia, Margarita García Zornoza, Antonio Hidalgo, José María Nadal, César Navarro, Avelino Pérez, José Andrés Rojo, Nicolás Sánchez Albornoz, Amparo Sánchez Monroy y Margarita de la Villa.

La ministra de Justicia Dolores Delgado, impulsora de la creación de la Dirección General de la Memoria Histórica y en representación del Gobierno, centró su discurso en torno a dos palabras: perdón y gracias. “Perdón por tantos años de silencio, tantos años mirando para otro lado, por criminalizar a las víctimas” y “gracias por ser los héroes y heroínas de la democracia, por vuestra valentía, ejemplo de vida, por el pensamiento que nos habéis dado”. Señaló que una prueba del compromiso e interés por la Memoria Histórica radica en la aprobación de un presupuesto de 15 millones, lo que considera una inversión en valores y dignidad “porque tenemos derecho a la verdad”.

La última intervención le correspondió a Adriana Lastra, Vicesecretaria General del PSOE, que cerró con una afirmación taxativa: “Este acto es de justicia democrática y por ello se impulsará una declaración institucional en las Cortes generales para el reconocimiento de los exiliados por parte de todos los grupos políticos”

Finalizó el homenaje con la interpretación musical “Que mi nombre no se borre”…

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Febrero 1939, el exilio español y el paso a la frontera

Las reservas se pueden realizar en el siguiente link AQUÍ

© Club des Cinéastes Amateurs du Roussillon

Louis Llech, comerciante de Perpiñán, fue un director entregado desde 1939 que realizó películas desde principios de los años 30 en el marco del Club de cineastas amateur del Rosellón, por lo que tiene una experiencia asegurada.

Desde 1938, cuenta con una cámara Paillard Bolleix de 16mm con tres objetivos. Cuando, a principios de febrero de 1939 se le informó de la llegada de una masa de refugiados españoles, tanto civiles como militares que cruzaban la frontera, decidió filmar el acontecimiento, con Louis Isambert, su asistente, y marchándose en coche hacia Le Perthus.

Rodó en la frontera, en Le Perthus, luego en Le Boulou, en la carretera de Prats-de-Mollo, probablemente en Arles-sur-Tech, en la carretera Le Boulou/Argelès, y en Argelès. De vuelta a casa, reveló la película y la editó con intertítulos, haciendo de ella una verdadera obra, el único directo dedicado exclusivamente al Exilio Español.

El punto de vista es el de un testigo probablemente desgarrado. De hecho, políticamente hablando, Louis Llech se sitúa muy a la derecha de la escena política pero se acerca, culturalmente, al catalanismo. Esto concede a su película un extraño tono en el que las diferentes convicciones del cineasta alcanzan una especie de objetividad involuntaria.

 

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15 de diciembre día internacional del esperanto

Valentín Ladrero Martín hace entrega al Presidente de la Asociación Española de Esperanto de los documentos que conservaba de su padre, preso político del franquismo.

El pasado día 15 de diciembre y con motivo de la celebración internacional del día del idioma esperanto, la Federación Española de Esperanto organizó una Jornada en Madrid con diferentes ponencias. En el curso de la misma nuestro socio Valentín Ladrero Martín realizó la entrega de varios libros de literatura, una gramática editada en Bulgaria, otra editada en Valencia en 1932, así como el carnet de su padre Valentín Ladrero de Santos con el número 40 de socio fundador, entre otros materiales.

Las breves palabras pronunciadas por Valentín con motivo de dicha donación emocionaron a todos los presentes, narró como su padre había aprendido esperanto en la cárcel siendo preso político en los años más duros de la dictadura para aquellos españoles que luchaban por el restablecimiento de la democracia.

Así mismo destacó la importancia de hablar idiomas, pero sobre todo de hablar idiomas que unan y no idiomas prepotentes y dominantes sobre los pueblos, en su opinión el esperanto cumple esa función de unir a todos los ciudadanos del mundo por ser un idioma universal, afirmó con pena que le gustaría haber aprendido esperanto.

Entre los asistentes se encontraba un traductor de esperanto a español; quien manifestó públicamente el gran valor de la donación que realizaba. Algunos libros desconocidos para la propia Federación Española de Esperanto y otros imposibles de encontrar actualmente por la fecha o país en que se editaron y los avatares posteriores sufridos con la guerra de España y la segunda Guerra Mundial.

Finalmente la presidenta de la Asociación de Descendientes del Exilio Español intervino para agradecer a Valentín su generosidad al solicitar expresamente que la donación se realizase en el marco de la Asociación, y alabó doblemente su generosidad por desprenderse de recuerdos tan queridos vinculados a la familia, pero sobre todo puso en valor que acciones como la de Valentín hacen que se puedan ir construyendo archivos, no solo de gran utilidad para los investigadores, sino para todos los ciudadanos porque se contribuye a recuperar nuestra historia, esa historia que se nos ha negado.

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"Es tarea más ardua honrar la memoria de los seres humanos anónimos que la de las personas célebres". Walter Benjamin