TUESDAY 19 FEBRUARY 2019

TOT ESTÀ PER FER
VALÈNCIA, CAPITAL DE LA REPÚBLICA (1936 – 1937) 

A principios de noviembre de 1936, casi tres meses después del golpe de estado contra el Gobierno democrático de la Segunda República, el ejército franquista se encuentra a las puertas de Madrid. Ante lo que es percibido como inminente caída de la capital de España, el ejecutivo, liderado por el socialista Francisco Largo Caballero, decide trasladarse a Valencia. La noche del 6 al 7 de noviembre comienzan a llegar los miembros del Gobierno, así como todo el edificio humano de la maquinaria estatal.

Al día siguiente Valencia se despierta convertida, de facto, en capital de la República y se celebra ya el primer consejo de ministros en el Palacio de Benicarló. La estancia del Gobierno legítimo se prolongó hasta finales de octubre de 1937, cuando se decidió volver a cambiar el emplazamiento, ahora hacia Barcelona. El paso por Valencia de la capitalidad de la República marcó decisivamente la vida de la ciudad a lo largo de todo aquel año.

 

desde-malaga

Llegada a Valencia en febrero de 1937 de un camión con mujeres
y niños huidos de Málaga antes de la entrada de las tropas franquistas.
Foto: Luis Vidal. Archivo Gráfico ABC

Ahora que se cumplen ocho décadas, esta exposición se aproxima a la Valencia convulsa de la guerra apelando a ese concepto de la persistencia del tiempo, recreando desde el futuro de entonces –el presente que es hoy- la realidad de 1936-37. Con esta tecnología temporal de imbricación de los tiempos se pretende crear un espacio que se experimente en el presente, situando al espectador de hoy en la realidad de ayer. Una cartografía urbana reflejo de una sociedad y una cultura protagonistas de la cual, hombres y mujeres, vivieron y actuaron en medio de una cotidianeidad asaltada por un episodio trascendental de nuestra historia colectiva. Su huella queda reflejada aquí en diversos ámbitos: la dinámica política, la acción cultural o las múltiples dimensiones de esa vida diaria en tiempos de guerra.

Las imágenes, las vivencias, son múltiples y se superponen unas sobre las otras, en un tiempo en el cual, como dijo Rafael Pérez Contel, “todo estaba por hacer”. Son episodios de una experiencia histórica intensa y vibrante, y que ya es hora de integrar definitivamente en la historia compartida de nuestra ciudad.

Esta exposición está dedicada a todas las personas que vivieron esa experiencia, en sentido recuerdo de sus ilusiones, sus esperanzas, sus temores.

foto2Vicente Vila Gimeno. Cartel de guerra de la Juventud Socialista Unificada de España.
Litografía 1937. Universitat de València

EL PROTAGONISMO POLÍTICO
Desde el 7 de noviembre de 1936 y hasta el final de octubre de 1937, Valencia cumplió un papel institucional desconocido hasta entonces. Se convirtió en la sede del gobierno legítimo de la Segunda República y de sus Cortes. Estas, por ejemplo, se ubicaron en el edificio del Ayuntamiento y celebraron sesiones plenarias durante estos meses en la sede municipal y también en la Lonja. Desde el principio y de manera forzadamente improvisada, numerosos palacios, casas e inmuebles de la ciudad acogieron a los diferentes ministerios y al conjunto de dependencias de la administración central, así como a todo el aparato político (sedes centrales de organizaciones políticas y sindicales, embajadas, etc.) que comportaba la capitalidad. Todo ello confirió a Valencia un protagonismo notable y la hizo convertirse en foco permanente de la atención nacional e internacional.

foto2Apertura de las Cortes. Valencia, 1/10/1937. La minoría comunista, en primera fila, La Pasionaria, arriba, de pie, hablando, el Sr. Portela Valladares. Foto: Luis Vidal. Archivo Gráfico ABC

Durante la capitalidad, la dinámica política de la ciudad se aceleró enormemente, en un clima de intensa movilización en la lucha contra el fascismo. Manifestaciones, concentraciones, mítines, asambleas, conferencias y actos de homenaje de las diferentes organizaciones (republicanas, socialistas, comunistas, anarquistas) hicieron de las calles de Valencia –muchos de los cuales rebautizados de acuerdo con el nuevo imaginario simbólico, revolucionario y antifascista-, llenos de carteles y pancartas, así como de sus teatros, cines y locales públicos, auténticos espacios de la política.

EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DR. MANUEL AZAÑA DURANTE SU GRAN DISCURSO PRONUNCIADO EN EL AYUNTAMIENTO DE VALENCIA

El President de la República Dr. Manuel Azaña durante el discurso que pronunció
en el Ajuntamiento de Valencia. Foto: Luis Vidal. Archivo Gráfico ABC

foto5Tarjeta postal “Columna Chola”. Colección Esteban Monreal

MUJERES Y GUERRA
La guerra de 1936-1939 comportó cambios notables pero también continuados por lo que respecta a las mujeres y su protagonismo político y social y, en general, en las relaciones y modelos de género. Ciertamente, el contexto de la guerra impulsó potentemente la politización femenina, así como también la incorporación de las mujeres al trabajo remunerado y a espacios antes reservados para los hombres. Al mismo tiempo, sin embargo, se mantuvieron actitudes, normas y comportamientos tradicionales. Más allá de modelos estereotipados como la “miliciana” o la “mujer nueva” vigentes en el imaginario colectivo, -pero, en la práctica minoritarios-, la realidad fue mucho más compleja y presentó notables continuidades tanto  en los modelos femeninos – el hegemónico de la mujer madre- como también en los masculinos.

Manifiesta desde el inicio de la Segunda República, la dinamización de la participación política y la movilización social de las mujeres, se incrementó claramente al comienzo del periodo bélico, en unos momentos en que un número creciente de mujeres trabajadoras se había incorporado a los sindicatos obreros CNT y UGT.

Además, la guerra comportó también la llegada de las mujeres al Gobierno por primera vez en nuestra historia, a raíz del nombramiento de Frederica Montseny como ministra de Sanidad del Gobierno de Largo Caballero constituido al inicio de noviembre de 1936. Asimismo, se potenció el desarrollo de organizaciones específicamente femeninas, en particular, durante el tiempo en que el Gobierno republicano residió en Valencia. Destacaron en este sentido la libertaria Mujeres Libres y la hegemónicamente comunista Agrupación de Mujeres Antifascistas (que también integraba, sin embargo, a mujeres republicanas y socialistas).

JÓVENES MUJERES COMUNISTAS PORTADORAS DE UNA PANCARTA, EN UNA MANIFESTACIÓN FEMENINA.

Jóvenes mujeres comunistas llevan una pancarta en una manifestación femenina. Foto: Luis Vidal. Archivo Gráfico ABC

275Republicanas, Socialistas, Libertarias, Comunistas, Sindicalistas, Jóvenes.
Todas unidas formemos la Alianza Nacional de la Mujer Española.
Litografía, 32 x 44 cm, Valencia : Comité Provincial de Mujeres Antifascistas, secretaría de Propaganda,
Cooperativa «Artes Gráficas«. Biblioteca Històrica de la Universitat de València.

VIDA COTIDIANA EN LA VALENCIA CAPITAL DE LA REPÚBLICA
“Artificial e increíble”. Así calificó el escrito soviético Ilya Ehrenbur, la improvisada capitalidad valenciana. Es cierto que la complejidad de la vida cotidiana en la Valencia de 1936-1937 está llena de imágenes y experiencias a veces contradictorias. Por un lado, el estereotipo del “Levante feliz”, usado por la prensa madrileña para definir la situación de la ciudad en contraposición a los padecimientos bélicos de la capital española  al final de 1936; el “frente de la calle Ruzafa” (y sus teatros, clubs y cabarets) o las paellas en la playa de las Arenas.

Frente a esto, una realidad marcada desde comienzos de 1937 por la escasez de alimentos, las cartillas de racionamiento, o las colas del pan, en las que pululaban los bulistas, quintacolumnistas que filtraban noticias adversas para la República.

Pronto la misma guerra llegó con toda su crudeza a las calles y barrios de la misma Valencia, con los bombardeos de la marina y la aviación franquistas y de sus aliados fascistas, que desde enero de 1937 se ensañaron con los Poblados Marítimos y también con el mimo centro de la ciudad, y forzaron la construcción y el acondicionamiento de un buen número de refugios antiaéreos de diferentes tipos. A la vez la llegada creciente de miles de refugiados –de Madrid o de Málaga y de otras zonas de la España republicana conquistadas por los rebeldes- se convirtió en uno de los fenómenos más característicos de la vida cotidiana en la Valencia en guerra y fue acelerando la necesidad de atender estas nuevas necesidades alimentarias y sanitarias.

Alternativamente, la oferta de ocio, propia de una ciudad de retaguardia que quería olvidar la guerra en la medida de lo posible, fue amplia y diversa, sobre todo en lo que se refiere al consume de cine o teatro, especialmente de entretenimiento, los cafés, el ocio nocturno cada vez menor debido a los bombardeos y las campañas de moralización.

La experiencia del miedo fue una realidad para los valencianos en estos meses, no sólo a raíz de la creciente presencia de la guerra y los bombardeos, sino también en el caso de las personas partidarias de los rebeldes o marcadamente conservadores. Así, aunque muy atenuada ya, la represión política continuó y se extendió también a la misma izquierda antifascista, especialmente a los militantes comunistas antiestalinistas del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista).

Valencia, noviembre de 1937. Carmencita Arroyo, «Musa de la Prensa», y el oficial de telégrafos Matías Morales, contrajeron matrimonio en la Federación de Comunicaciones de Valencia

Valencia, noviembre de 1937. Carmencita Arroyo, «Musa de la Prensa», y el oficial de telégrafos Matías Morales contrajeron matrimonio en la Federación de Comunicaciones de Valencia. Foto: Luis Vidal. Archivo Gráfico ABC

56

“Carnet de Abastecimiento de Pan”. Colección Esteban Monreal

SALUD Y SANIDAD
El cuatro de noviembre de 1936, el Gobierno del Frente Popular creó un nuevo Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, que no tenía precedentes, al frente del cual, estaba la anarquista Frederica Montseny. Así, la puesta en marcha del Ministerio coincidió con la capitalidad valenciana… y con la guerra, razón por la cual los proyectos de reorganización sanitaria y asistencial más ambiciosos debieron quedar relegados bajo las urgencias derivadas de las campañas militares y de la necesidad de evitar la difusión de epidemias, al margen de las limitaciones presupuestarias en aquel contexto. Por otro lado, en 1937 se creó el Consejo Nacional de Asistencia Social y los consejos provinciales, en los cuales se integraba la beneficencia privada y la asistencia social pública, un planteamiento de protección social pública inédito en España. El mismo año el Gobierno del Frente Popular puso en marcha también un nuevo modelo de asistencia psiquiátrica.

Aparte de los profesionales sanitarios y los dispositivos y los equipamientos en el frente, en la retaguardia estaba el jefe del servicio de sanidad del frente, responsable de la evacuación de los heridos y los enfermos hacia los hospitales del interior. A pesar de disponer de personal suficiente, el material sanitario era escaso; las instalaciones tenían lo necesario para tratar las heridas (algodón, gasas, vendas…) pero el hecho de que la guerra se alargara amenazaba con provocar un falta de suministros dramática, que había que añadir a la insuficiencia de ambulancias y medios de evacuación en general. En la retaguardia se reservaron setenta hospitales para los heridos de guerra, los denominados hospitales de sangre: una veintena dependían del Ministerio de Defensa; el resto, de las autoridades provinciales, de los comités obreros y de la Cruz Roja. El Gobierno republicano dispuso también de la supervisión y de los informes de las autoridades médicas internacionales y del apoyo de la Central Sanitaria Internacional de Ayuda a la España Republicana (Centrale Sanitaire I(nternationale d’Aide à l’Espagne Républicaine).

Se creó la Cartilla Sanitaria del Combatiente y el ministerio de Montseny se propuso también transformar a fondo las condiciones de acogida, manutención y educación de los niños abandonados, de manera que se ponía así fin al concepto tradicional de asilo y se llevaba a la práctica la proclamación de los derechos de la infancia. Por otro lado, durante el primer trimestre de 1937 se agudizó el movimiento de refugiados, que, según cifras oficiales, comprendían cerca de millón y medio de personas. Además, a mediados de 1937 se había intensifica la campaña de lucha antivenérea, no solo con campañas de propaganda y educación sexual (incluyendo la distribución de preservativos), sino también creando llibertaris de prostitución, para el alojamiento, asistencia y orientación profesional de las prostitutas.

259Congreso Nacional de Sanidad 20 de marzo de 1937.
Colección carteles del Pavelló de la República (Universitat de Barcelona)

ARTE Y CULTURA VISUAL
La guerra no va sorprendre els artistes valencians, com tampoc aquells aplegats a la ciutat. La ràpida configuració de tota una maquinària de difusió de la cultura visual, el grau d’organització col·lectiu i el volum de producció constitueixen alguns dels trets més sorprenents d’aquest període. Un sistema imitador del desenvolupat pels artistes en la Revolució Russa, impulsat per la consciència de la funció social de l’art i el compromís de l’artista amb la societat i del qual formaren part organismes i agrupacions, com ara el Sotscomissariat de Propaganda, el Sindicat d’Art Popular de València, el Ministeri d’Instrucció Pública i Belles Arts, la Direcció General de Belles Arts, l’Aliança d’Intel·lectuals Antifeixistes per a la Defensa de la Cultura, el grup Acció d’Art o la secció de Belles Arts de la FUE, entre altres.

Banderoles, cartells, fulls volanders, la tribuna i els tramvies van servir de suport a la ingent producció gràfica i artística. La ciutat es polititzava i es tenyia amb les més diverses manifestacions visuals, on es barrejaven el realisme, l’estètica futurista, l’expressionisme, la plàstica naïf, el regionalisme, el fotomuntatge, el periòdic mural, la lineografia, etc.

Carteles de propaganda. Foto: Atienza. Archivo General de la Administración (Alcalá de Henares)

La guerra no sorprendió a los artistas valencianos, como tampoco a aquellos llegados a la ciudad. Una rápida configuración de toda una maquinaria de difusión de la cultura visual, el grado de organización colectivo y el volumen de producción constituyen algunas de las características más sorprendentes de este periodo. Un sistema imitador del desarrollado por los artistas en la Revolución Rusa, impulsado por la consciencia de la función social del arte y el compromiso del artista con la sociedad y del cual formaron parte organismos y agrupaciones, como el Subcomisariado de Propaganda, el Sindicato del Arte Popular de Valencia, el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, la Dirección General de Bellas Artes, la Alianza de Intelectuales Antifascistas para la Defensa de la Cultura, el grupo Acción de Arte o la sección de Bellas Artes de la FUE, entre otros.

Banderolas, carteles, panfletos, la tribuna y los tranvías sirvieron de suporte a la ingente producción gráfica y artística. La ciudad se politizaba y se teñía con las más diversas manifestaciones visuales, donde se mezclaban el realismo, la estética futurista, el expresionismo, la plástica naíf, el regionalismo, el fotomontaje, el periódico mural, la lineografía, etc.

296Las revistas gráficas como por ejemplo Nueva Cultura, Verdad o Pasionaria tuvieron aquí un papel primordial en la creación artística, como también la producción escultórica para placas rotuladoras de calles o el diseño de ninots e iconografías diversas para actos públicos, manifestaciones o cabalgatas.

No faltaron tampoco cuatro fallas antifascistas que cubrieron el hueco dejado por la supresión de la fiesta en 1937, ni tampoco exposiciones artísticas como por ejemplo la Exposición de artes plásticas mexicanas: cien años de arte revolucionario en el Ateneo Popular, con la posterior conferencia del muralista Siqueiros en el Aula Magna de la Universitat; y la Exposición pro-milicias, cuyos beneficios fueron destinados al sostenimiento de las milicias, o la Exposición de dibujos infantiles antifascistas.

La llegada del Patrimonio Nacional al Colegio del Patriarca y a las torres de Serranos y la campaña de conservación preventiva que emprendió la Junta del Tesoro Artístico constituyen, así mismo, uno de los grandes hitos internacionales de salvaguarda del patrimonio.

UNA ACTIVIDAD CULTURAL INTENSA
La tarea cultural desarrollada en la Valencia capital de la República fue muy rica, variada y, en muchos casos, de gran calidad, gracias al trabajo de artistas, escritores e intelectuales, tanto autóctonos como refugiados procedentes de otros lugares de España, así como de extranjeros. Esta producción era el reflejo de una concepción popular y revolucionaria de la cultura, y de la consideración de esta como instrumento -y a la vez emblema- de la lucha contra el fascismo y, por tanto, muy difícilmente distinguible de la propaganda.

El trabajo llevado a cabo desde las instituciones fue muy notable.  No sólo desde el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, sino también desde otras instancias, como la Conselleria de Cultura del Consell Provincial de València, cuyo primer titular fue Francesc Boch i Morata, dirigente del Partido Valencianista d’Esquerra, con la creación del Instituto de Estudios Valencianos, para la recuperación y difusión del patrimonio cultural valenciano. O la sede valenciana de Cultura Popular –asociación vinculada a las entidades del Frente Popular-, con programas de distribución de libros y prensa, creación de bibliotecas ambulantes y promoción de la lectura en frentes y hospitales, escoletas y colonias, exposiciones, etc. Otras asociaciones fueren muy dinámicas en este periodo, como la AIDC (Alianza de Intelectuales pera la Defensa de la Cultura) a la que pertenecían entre otros Max Aub, Manuela Ballester, Ángel Gaos, Ramón Gaya, Juan Gil-Albert, Emili Gómez Nadal, Josep Renau o Carles Salvador, y con secciones de literatura, música, publicaciones y artes plásticas. Además, debe destacarse la presencia en la ciudad de los escritores, artistas y científicos evacuados de Madrid –Antonio Machado y León Felipe, entre otros muchos– i alojados en  la Casa de la Cultura de la calle de la Paz (Hotel Palace), conocida por los valencianos como  el “Casal dels Sabuts”.

Por otro lado, el 4 de julio de 1937 se inauguraban en la sala de plenos del ayuntamiento las sesiones del Segundo Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura. El congreso en el participaron intelectuales de la talla de dAndré Malraux, Tristan Tzara, Octavio Paz, Alejo Carpentier o Pablo Neruda, entre otros, expresó la solidaridad de los intelectuales antifascistas de todo el mundo con la República Española.

297Vicente Ballester Marco. Escuela para todos.
Centro Documental de la Memoria Histórica (Salamanca)

EDUCACIÓN PARA EL PUEBLO
Las iniciativas educativas fueron un ámbito especialmente destacado de la actividad de las instituciones y las organizaciones republicanas durante el tiempo en que Valencia fue capital de la República. El estallido de la guerra comporto que, desde este (y en particular desde el ministerio correspondiente, el de Instrucción Pública y Bellas Artes, dirigido entonces por el comunista Jesús Hernández), se diera un apoyo, aún mayor que durante el período de paz, a la extensión de la educación a sectores tradicionalmente excluidos de esta, con un espíritu más combativo y populista, como consecuencia del contexto bélico.

Entre las acciones más importantes figura, por ejemplo, la gestión de la Infancia Evacuada, con la creación de diferentes colonias para niños refugiados de las zonas de combate, especialmente de Madrid. También destaca el esfuerzo por extender la alfabetización y la cultura, con la puesta en marcha de plataformas como las Milicias de la Cultura en 1937 (para soldados del frente) e instrumentos como la célebre Cartilla escolar antifascista. Se calcula que estas Milicias lograron alfabetizar a más de 105.000 combatientes. La tarea se complementaba con las brigadas volantes de lucha contra el analfabetismo en la retaguardia, con unos 300.000 alfabetizados. A todo ello se debe añadir el trabajo de extensión cultural llevado a cabo autónomamente por las organizaciones obreras, por ejemplo el movimiento libertario,  o  la actividad cultural del movimiento cenetista y anarquista, articulada en torno a sindicatos, ateneos o agrupaciones con la promoción de escuelas racionalistas y bibliotecas, o la organización de conferencias, cursos y festivales artísticos.

Por otro lado, desde noviembre de 1936 a julio de 1937, el Ministerio construyó 27 escuelas unitarias y 208 de graduados de nueva planta. El presupuesto del departamento para 1937 fue de 496.559.668, que representaba un aumento de casi 149 millones con respecto al año anterior y disponía de una línea específica de 50 millones para construcciones escolares. Los cambios llegaron también a la enseñanza secundaria con la creación de un programa de Bachillerato  abreviado para trabajadores entre 15 y 35 años y la apertura de los institutos obreros para facilitar el acceso de los sectores populares a la enseñanza superior, con una política de becas-salario para la manutención e indemnizaciones para las respetivas familias de estos trabajadores. El primero de estos institutos fue inaugurado en Valencia, en las dependencias del antiguo Colegio de Jesuitas de San José, el 31 de enero de 1937.
.

LA HORA DE CLASE EN LA RESIDENCIA INFANTIL DE BENIMAMET (VALENCIA).

La hora de clase en la residencia infantil de Benimámet. Foto: Luis Vidal. Archivo Gráfico ABC

escuela-practica

Escuela Práctica mixta. Col·lecció Rafael Solaz

LA UNIVERSITAT, CORAZÓN DE LA REPÚBLICA
Con la guerra, la Universitat de València vio obstaculizada –y, en gran medida, paralizada- su actividad docente habitual, con los estudiantes movilizados y los profesores dedicados a servicios especiales. En el curso 1936-1937 se suspendieron las actividades lectivas y, aunque al inicio del curso 1937-1938 se intentó reabrir la Universitat, el semestre no se pudo finalizar. Durante estos años no hubo convocatorias docentes normales y el alumnado inscrito fue muy escaso.

Aun así, la Universiat de València cumplió durante el conflicto un papel muy importante dentro del mapa universitario republicano, ya que fueron asignados profesores de otras universidades españolas y se trasladó parcialmente la universidad madrileña. Además, incrementó su función como institución cultural pública mediante cursos especiales (también muy vinculados a la guerra, sobre todo a la sanidad y a la formación de médicos) y otras actividades extraacadémicas. Y también, durante la capitalidad, como centro cultural (alojando parte de las dependencia del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes) y bibliotecario de la España republicana. Des de septiembre de 1936 la dirección de la Biblioteca Universitaria sería ocupada por María Moliner.

azanya-universidadEl Presidente de la República, Manuel Azaña, a la su llegada al’Edifici Històric de la Universitat, on va pronunciar un discurs amb motiu del primer aniversari de la Guerra Civil. La Vanguardia, 18/7/1937

carnetsCarnet de la Federación Universitaria Escolar FUE i Carnet Biblioteca Universitaria de Valencia.
Arxiu Ibán Ramón

Así mismo, el dinamismo de sus estudiantes, agrupados en la FUE (Federación Universitaria Escolar, asociación democrática de estudiantes creada a finales de los años 20) fue muy grande, además de su participación en el frente como voluntarios o soldados movilizados. Actuaren, en el frente y en la retaguardia, en diferentes ámbitos. Abrieron nuevamente la Universidad Popular, atendieron las colonias escolares y las ampliaron, y participaron en las Milicias de la Cultura y en otras muchas actividades culturales: teatro universitario El Búho (dirigido por Max Aub), Cine-Estudio FUE, Publicaciones (Frente Universitario, El Estudiante en Armas), elaboración de carteles, panfletos y murales, conferencias. Etc.

El final de la guerra y la victoria franquista fueron dramáticas para la Universitat con el exilio de su Rector, el catedrático de fisiología Josep Puche, y el fusilamiento en mayo de 1941 de quien también había sido Rector de la Universitat entre 1932 y 1934, el conocido catedrático de medicina Joan Peset Aleixandre.

Leer más ...

A aquellos hombres y mujeres que contienen un alma sin fronteras

“Que en España donde los hombres aprendieron que es posible tener razón y, aún así, sufrir la derrota;

que la fuerza puede vencer al espíritu, y que hay momentos en que el coraje no tiene

recompensa.

Esto es, sin duda, lo que explica por qué tantos hombres en el mundo consideran el drama español como una tragedia personal”.

Albert Camus

 Juan Miguel Baquero   eldiario.es

Balance de operaciones militares, periódicos, fotografías… una colección inédita que llegó de forma clandestina a la antigua URSS y ahora está disponible para su consulta en la web de la institución.

Fondo 545. Bajo ese epígrafe, el Archivo Estatal Ruso de Historia Político-Social guarda un tesoro documental. La inédita colección custodia, sobre todo, el relato de la intervención de las Brigadas Internacionales en la guerra civil española. Y ha sido publicado.

Los legajos fueron trasladados de forma clandestina a la antigua URSS mientras las tropas franquistas sembraban España de fosas comunes. Viajar al registro moscovita fue durante décadas la única posibilidad de consultar unos fondos que, digitalizados, quedan expuestos para su libre consulta en la web de la institución bajo el título Документы советской эпохи (Documentos de la época soviética).

Balance de operaciones militares, posición de las tropas republicanas, periódicos y boletines, fotografías, listados de soldados voluntarios y materiales… Al calor del 80 aniversario del estallido golpista contra la República, las autoridades rusas preparan la presentación del archivo (prevista para este mes de noviembre) como un homenaje que contará con una conferencia internacional y una exposición.

brigadas-internacionales-1

Fuentes para algún “descubrimiento histórico”

Los expedientes que revela Moscú, sometidos a un proceso de digitalización durante años, están divididos en seis catálogos con millares de entradas. Y es “imposible que toda la cantidad de nuevos documentos no aporte ningún descubrimiento histórico”, ha dicho el director del Archivo Estatal Ruso de Historia Político-Social ( RGASPI, por sus siglas en ruso), Andréi Sorokin, en declaraciones al rotativo Pravda Internacional.

rigainternacionales-2Ilustración del diario ‘Asi si Maine’ de voluntarios rumanos.

La documentación, apilada durante la época soviética, desliza el desarrollo de la guerra civil española, la cooperación internacional personalizada en miles de voluntarios antifascistas y el esfuerzo del Ejército de la República de España por contener el avance rebelde.

Arranca en el ‘inventario 1’, espacio que guarda la memoria del comisariado de las Brigadas Internacionales (BI). Páginas mecanografiadas que cuentan escaramuzas en el frente de la Sierra de Guadarrama, los ataques fascistas “provenant de Brunete” o las ofensivas para conquistar Villanueva de la Cañada.

Aparecen otras referencias, como el Proyecto de Estatuto para estas tropas, fechado en Madrid el 11 de agosto de 1938, y el recuento de combatientes, con enumeración de efectivos disponibles, muertos, heridos o desaparecidos. Y del escaso armamento. O las “proposiciones de reorganización” del Comisario Delegado de Guerra e Inspector de las BI, Luigi Gallo (Longo).

Salvoconductos

La segunda compilación guarda documentos de la Administración Militar Central de las fuerzas brigadistas y del Ministerio de Defensa Nacional de la República Española. Un organigrama de la base de Albacete, dibujado a mano y escrito en alemán, junto a instrucciones, directivas… y la orden de 6 de enero de 1937 que es una representación gráfica de los ‘Uniformes e insignias de los comisarios de guerra en las filas del Ejército Popular’.

brigadas-internacionales-3

También recoge contraseñas. A la pregunta: “fascismo”, respuesta: “sinónimo de asesino”. Es la consigna para la noche del 4 – 5 agosto 1937. También hay salvoconductos y misivas, como la del 19 de abril del 38 que insiste en la necesidad de organizar las “diversas unidades de los grupos de activistas”.

Uno de los inventarios más llamativo es el 4, que refiere documentos de combatientes, soldados y comandantes de las Brigadas Internacionales internados en campos de concentración en Francia y el norte de África tras la derrota del ejército republicano. ‘Azi si Maine’ (traducido, ‘Hoy y Mañana’) es un colorista y expresivo diario de campo elaborado por voluntarios rumanos apresados en Saint-Cyprien. Incluye otras joyas archivísticas, caso del boletín que fabricaban a mano el grupo de húngaros confinados en Gurs o recortes de revistas en inglés sobre las desventuras vitales de los internos.

Voluntarios: un carrusel de nombres y naciones

brigadas-internacionales-4

La quinta compilación, sobre documentos fotográficos de las Brigadas Internacionales del Ejército de la República Española promete imágenes inéditas e impactantes. Pero es una de las partes a completar para su libre acceso en el Archivo Estatal Ruso de Historia Político-Social con sede en Moscú.

El último apartado es un resumen de archivos personales de los soldados donde cabe una carta, repleta de siglas, enviada a las “organisations de Front Populaire”. U otra misiva desde la Amicale des Volontaires de L’Espagne Republicaine para un listado de personalidades, profesores, médicos y diputados. O la memoria de cómo la URSS iba involucrándose en el conflicto español a medida que las potencias internacionales miraban para otro lado.

brigadas-internacionales-5

Entre los millares de documentos sacados a la luz aparecen un carrusel de profesiones y nacionalidades. ‘Americano’, inglés, yugoeslavo, palestino, Cuba… mecánico, panadero, albañil, cerrajero, periodista… O los nombres que configuraban las diferentes brigadas y batallones. Josef Raputmann, Benjamin Richman, Vittori, Mazlevitch, Barwinski, Hans… Y la sección política formada por los “camaradas” Stephan, Leemans, Richard, Knout, Lampe, Cypora y Monnier. O la descripción de combatientes: “287 ZYSMAN Mayer. Sastre. PC. Cuadro, bueno, valiente, disciplinado, serio, políticamente activo, un poco nervioso”. Es el Fondo 545, el otro ‘oro de Moscú’.

Leer más ...

Programa del Coloquio Internacional Walter Benjamin, 2016, que tendrá lugar los días 30 de septiembre, 1 y 2 de octubre.

Este Coloquio lo organiza la Càtedra Walter Benjamin de la Universitat de Girona y el Museu Memorial de l’Exili, con la  colaboración del ICIP (Institut Català Internacional per la Pau) y el Memorial Democràtic de la Generalitat de Catalunya,  el EUROM (European Observatory on Memories) de la Universitat de Barcelona y  la Universidad de Perpiñán.

“Las Guerras Civiles en la época Contemporánea” será el tema a tratar en un coloquio interdisciplinar y exhaustivo que tiene  el propósito de analizar el fenomeno de los conflictos civiles armados desde el inico del siglo XX hasta la misma actualidad. Stathis N. Kalyvas (Universitat de Yale), Robert Gerwarth (Centre for War Studies, University college Dublin), Rafael Grasa (Universitat Autònoma de Barcelona) o Ricard Garcia-Vilanova (fotoperiodista) figuran entre una extensa nómina de ponentes.

Con motivo del 80 aniversario de la Guerra Civil española, se dedicará una atención especial a aquel acontecimiento histórico que continua teniendo una fuerte presencia en la memoria colectiva.

Asimismo, el domingo 2 de octubre se llevará a cabo la ruta a pie de Banyuls a Portbou. Un proyecto de la Nau Coclea que contará con una intervención artística.

Tanto para asistir al Coloquio como para participar en la caminata es necesario inscribirse previamente:

Coloquio: cwb@udg.edu / Ruta a pie: (0034)  972125161

Encontrarás la información en los documentos que se adjuntan.

Programa Coloquio Walter Benjamin 2016

 

Leer más ...

El pasado 27 de agosto se cumplieron seis años del fallecimiento de nuestro querido compañero y amigo, miembro de la Junta Directiva de la Asociación de Descendientes del Exilio Español.

De familia asturiana, su padre Ceferino Álvarez Rey, participó en la fundación del Sindicato Único de Mineros (SUM) y tomó parte activa en la revolución de 1934, fue Comisario del Ejército de la República y dirigente del PCE. Después de la evacuación del Frente Norte Ceferino (hijo) nace en Cataluña, desde aquí la familia se exilió en Francia. Familia siempre combatiente; estaba previsto que Ceferino (padre) formara parte de la segunda oleada de la invasión por el valle de Arán. Después del fallido intento fijaron su residencia en Toulouse donde creció Ceferino Álvarez Fernández. En su regreso a España, además de obtener su Doctorado en Historia y reconocido en su campo, la ingeniería, fue muy activo y entusiasta en nuestra Asociación.

Siempre te recordaremos.

 

Leer más ...

Cuatro Barcos, un mismo destino

Fernando Barral

Cada uno de ellos tenía un nombre distinto, distinta nacionalidad y habían sido construidos para un propósito diferente. Pero las circunstancias de la vida los relacionaron con un hilo invisible que los dirigía a un mismo destino. Esta es la historia contada por esos cuatros barcos.

African Trader1El primero fue el “African Trader”, un barco ya casi obsoleto que provenía de unos astilleros escoceses. Durante casi toda su vida útil estuvo transportando carbón desde Inglaterra por las costas del África Occidental y cuando ya apenas sirvió para estas largas travesías, fue incautado por el Gobierno Republicano Español a finales de la Guerra Civil, en el Puerto de Alicante, en el Levante, con el objetivo de transportar refugiados hacia Argel. Se hallaba justamente en el puerto de Alicante cuando ocurrió la debacle y miles de refugiados se apresuraban por llegar al único puerto de esa zona y al único barco en ese puerto. Esto ocurrió en abril de 1939. Entre los miles de refugiados que se amontonaban en el muelle de esta ciudad entre montones de sal, estábamos mi madre inválida y yo, que tenía entonces 11 años de edad.

El barco había descendido una escala para subir los pasajeros y todos ellos se apelotonaban para lograrlo. Cuando ya habían subido cientos o posiblemente miles de polizones, repentinamente la escala se levantó y por un altoparlante se oyó una voz que decía que el barco estaba lleno y no podía admitir más pasajeros. Una ola de desolación se extendió entre los que no habían logrado abordar, y que después de una pausa, incrédulos ante su mala suerte, empezaron lentamente, a retirarse hacia la ciudad. Pero no nosotros. Yo me resistí a retirarme, en una clásica “perreta infantil” me quedé plantado y dije que no me movía de allí, pese a los esfuerzos de mi madre, que con su pierna ortopédica, estaba ya cansada de estar de pie.  Por esta vez la “perreta infantil” me dio resultado: como un cuarto de hora más tarde volvieron a bajar por breves minutos la escala y nosotros, junto a un grupo pequeño de personas que estaban allí, subimos por fin al barco.

Este fue el primer barco de mi vida: el “African Trader” de nacionalidad inglesa y con tripulación griega. Viejo y sin camarotes, pues era un carguero y con la cubierta atestada de refugiados, pero nos permitió salir de España, huir de los franquistas hacia la LIBERTAD, palabra que entonces no conocía…

Alcantara1El segundo barco era de nacionalidad egipcia y se llamaba “Al Kantara”. Hacía la travesía, de Argel a Port Vendres, Francia. Ya terminada la guerra, ésta travesía fue menos dramática que la anterior. Pero también salíamos huyendo, mi madre y yo. Huyendo de un campo de concentración de la Gendarmería Francesa, situado en Ain El Turk, en las estribaciones de los Montes Atlas y destinado por las autoridades solo a las mujeres y los niños. ¡Muy delicado de su parte! Vivíamos con relativa ¨comodidad¨, aunque en tiendas de campaña. Cinco o seis meses después, por una gestión de mi tío Fernando a través de las organizaciones de ayuda a los refugiados, desde Argentina, donde él residía desde hacía años, obtuvimos nuestra libertad. Lo demás fue una aventura: quinientos kilómetros en un taxi alquilado por los Gendarmes, desde Orleansville hasta el puerto de Argel: allí estaba nuestro segundo barco: el ¨Al Kantara¨, matriculado en Egipto: él nos llevaría, en una travesía que duró apenas una noche, desde Argel hasta Port Vendres. El primer barco nos había salvado la vida. Este segundo, nos daba la LIBERTAD.
winnig4El tercer barco el “Winnipeg”, se hizo famoso por ser el último barco que pudo salir de Europa antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial; lo que le valió el sobrenombre de “Barco de la Esperanza”. Atravesó el Atlántico esquivando los submarinos alemanes, y por fin llegamos al Caribe. La primera escala fue en una isla pequeña cuyo nombre no recuerdo, sólo recuerdo a varios nativos nadando alrededor del buque pidiendo que les arrojaran monedas. Estas caían al agua, los muchachos se sumergían para recuperarlas y después se las guardaban ¡en la boca! pues sus taparrabos no tenían bolsillos. Uno o dos días después llegamos a Panamá, al famoso Canal de Panamá. Famoso entre otras cosas por los miles de vidas humanas que perecieron víctimas de malaria, fiebre amarilla, cólera y otras enfermedades durante las obras. Pero más famoso aún por sus maravillosos juegos de esclusas: uno en el Golfo de México para sobrepasar las Montañas del Istmo, y otro hacia el Pacífico para bajar nuevamente al nivel del mar, con una diferencia de más de 10 metros entre ambos.

El barco entraba en la primera esclusa, ésta se cerraba y abrían unos potentes chorros de agua que elevaban el barco hasta el nivel de la segunda esclusa, que a diferencia de la primera estaba casi vacía. Al pasar a esta segunda esclusa se repetía la operación, swininpeg2e llenaba de agua y el barco subía otros ocho o diez metros. Al final de la tercera o cuarta esclusa, no recuerdo exactamente, se abrían las compuertas que comunicaban con el Lago Gatún, situado en la meseta central de Panamá. Aquí, el barco, impulsado ya por sus propios motores, recorría el lago en dirección al Pacífico, atravesando, antes de llegar, un tramo largo y estrecho, conocido como “Paso de la Culebra”, tal vez por lo estrecho que era. De ahí entraba en un segundo juego de esclusas y se repetía la operación al revés, de arriba hacia abajo hasta llegar al nivel del Pacífico, que estaba a unos diez o doce metros más bajo que el Atlántico. Mi madre se pasó estos días en el camarote, mientras yo observaba atentamente la navegación por el lago y a través de las esclusas cuando se abrían al océano Pacífico.

Este tercer barco, luego de atravesar miles de kilómetros de océanos y sortear decenas de obstáculos, también nos acercaba a la LIBERTAD, la libertad otorgada por el empeño de Pablo Neruda y el presidente de Chile Pedro Aguirre y refrendada por todo el pueblo chileno, que acudió a recibirnos a los muelles.

El último barco fue el “Santa Ana”, de bandera italiana, que trasportaba pasajeros y carga, y hacía el trayecto de Buenos Aires a Nápoles, Italia, a la modesta velocidad crucero de 12 nudos por hora. También de aquí salí huyendo, pero esta vez solo. Salía de la cárcel de Villa Devoto, donde había estado confinado varios meses, y sólo a último momento cambió mi destino original: de ser deportado a la España franquista por comunista, con una condena a muerte casi segura, a la condición de refugiado político en Hungría, ese pequeño y casi olvidado país centroeuropeo. Allí obtuve mi definitiva LIBERTAD y pude concluir mi carrera de médico, la LIBERTAD de escoger mi destino, de venir a Cuba, y enderezar definitivamente mi vida, encontrar mi amor y mi destino…

Todo esto lo obtuve, tras dramáticas vicisitudes, gracias a los cuatro barcos que, cada uno con su propia trayectoria, tan diferentes todas, me llevaron a distintos puertos pero a un mismo destino: LA   LIBERTAD.



Leer más ...

El domingo 10 de julio de 2016, publica el diario NOTICIAS EN MX el siguiente titular: “Mexicano que salvó a 40 mil durante la guerra será recordado en Alemania; nombrarán Gilberto Bosques a un colegio”.

La Escuela Popular de Friedrichshain-Kreuzberg en Berlín se llamará ahora “Gilberto Bosques”, en homenaje al cónsul mexicano que salvó la vida a alrededor de 40 mil personas durante la Segunda Guerra Mundial.

A la ceremonia asistieron directivos de la Sociedad Alemana Alexander von Humboldt, quienes han luchado para que Gilberto Bosques tenga un lugar en Berlín que lo honre. Es la primera vez que una institución alemana tendrá el nombre de un latinoamericano.

La Asociación de Descendientes del Exilo Español se felicita por el nombramiento e informa que es uno de los nombres propuestos por parte de nuestra Asociación para ser incluido en el nuevo callejero de Madrid.

Así mismo, se recuerda que en esta misma página el 29 julio 2015 se publicó un magnifico artículo de Elena Poniatowska sobre la magnitud de la acción de Bosques. Fue publicado originariamente en La Jornada y titulado “El heroico Gilberto Bosques” y el 17 de mayo de 2016 anunciamos el homenaje que ASEREF le rendiría en Sète. También recordamos que entre los muchos españoles que salvó estaban María Zambrano, Max Aub y Manuel Altolaguirre.

Deseamos, y trabajaremos por ello, que en España sea reconocido como se merece.

La Junta Directiva

Leer más ...

"Es tarea más ardua honrar la memoria de los seres humanos anónimos que la de las personas célebres". Walter Benjamin

  • si-2
  • si-1
  • si4
  • si2-recor
  • si-abocados-exodo
  • si-la_verdadera_nueve
  • si-paso-frontera-prats-de-mollo
  • si-collag
  • si-recor
  • siabocados-exodo