MONDAY 23 OCTOBER 2017

Gritos de papel

La historia de los refugiados españoles comienza en 1936. Desde los primeros bombardeos, miles de hombres, mujeres y niños tuvieron que huir y abandonarlo todo para poner a salvo sus vidas. La guerra les obligó a errar continuamente de casa en casa, de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad, de país en país. Para todos ellos, la escritura se tornó imprescindible. Cuando ya no les quedaban fuerzas ni esperanza para seguir, el envío de súplicas desesperadas a las autoridades, a los organismos asistenciales y a todas aquellas instituciones dispuestas a ayudar, les brindó la posibilidad de empezar de nuevo. Este libro recupera esos gritos de papel que los exiliados españoles escribieron desde los refugios, los campos de internamiento franceses y sus primeros destinos al llegar a México. Conocer el itinerario recorrido por las cientos y cientos de peticiones que nutren estas páginas es conocer el periplo de esta España peregrina y construir una historia diferente del éxodo del pueblo español, contada en primera persona, que permite demostrar cómo, a pesar de todas las derrotas, sus autores nunca se resignaron. Sus palabras son hoy la mayor prueba de su inagotable lucha, el mejor símbolo de su resistencia y una huella imborrable de su memoria.

Guadalupe Adámez Castro es Doctora en Historia por la Universidad de Alcalá, donde forma parte del Seminario Interdisciplinar de estudios sobre Cultura Escrita (SIECE) y del Grupo de Investigación LEA (Lectura, Escritura, Alfabetización). Ha sido investigadora pre y posdoctoral del Proyecto Europeo «Post Scriptum: A Digital Archive of Ordinary Writing (Early Modern Portugal and Spain)», vinculado a la Universidad de Lisboa y ha desarrollado diferentes estancias de investigación en México, Estados Unidos, Francia e Italia. Es una de las coordinadoras de la exposición itinerante Entre España y Rusia. Recuperando la historia de los Niños de la Guerra y desde 2011 pertenece al equipo de trabajo Palabras en el tiempo, encargado del Archivo del buzón de la tumba del poeta Antonio Machado en el Cementerio Municipal de Collioure. Su principal línea de investigación versa sobre el estudio de las prácticas epistolares producidas en el contexto del exilio español, centrándose especialmente en las cartas de súplica enviadas por los refugiados a distintas organizaciones de ayuda. Así como, el análisis de las diferentes prácticas de escritura que se produjeron en el interior de los campos de internamiento del suroeste francés donde fueron recluidos miles de exiliados españoles.

Leer más ...

El Valor de la memoria

La libreria El Sueño Igualitario publica una entrevista con Pablo Iglesias Nuñez, hijo de la autora del libro « El valor de la Memoria ».  Sintetizamos la entrevista y recensión sobre dicho libro :

Este libro es el testimonio de una mujer que vivió la represión de la cárcel de Ventas y del campo de concentración de Ravensbrück. En él  narra el periplo de la que fue secretaria de Pablo Neruda. Cuenta con la introducción de Mirta Núñez Díaz-Balart y con el prólogo de Elvira Lindo.

El valor de la memoria, está compuesto de 2 libros: “Cárcel de Ventas” (publicado en castellano en 1967 en París, en Colección Ebro) y “Destinada al crematorio” (traducción al castellano de “El carretó dels gossos”, publicado en catalán en 1980 y reeditado en 2005 por Edicions 62). Estos libros se completan con la biografía de Mercedes, un léxico de los términos empleados en el libro, una amplia bibliografía y un álbum fotográfico, según comenta su hijo Pablo Iglesias Núñez.

Lo que cuenta la editorial sobre este libro:

De las cárceles franquistas a los campos de exterminio nazis, Mercedes Núñez Targa, mujer de convicciones del siglo xx (Barcelona 1911-Vigo 1986), cuenta con sinceridad y talento su increíble odisea. Se trata de un relato en primera persona donde la autobiografía se completa con un análisis sociológico. La narración incluye detalles estrictamente femeninos que hacen que el testimonio sea particularmente interesante. El 14 de abril de 1931 Mercedes asiste con entusiasmo a la proclamación de la IIª República española. En 1934, trabaja como secretaria de Pablo Neruda, siendo éste Cónsul de Chile en Barcelona. El 18 de julio de 1936 estalla el golpe de estado militar de los generales facciosos. Mercedes pagará con privación de libertad su compromiso en la defensa de los valores de la República. En 1942, a su salida de la temida cárcel de Ventas de Madrid, toma el camino del exilio y atraviesa los Pirineos. Se encuentra de nuevo con sus camaradas de lucha en Carcassonne y se incorpora a la Resistencia. La detiene la Gestapo en mayo de 1944 y la envía a deportación. Conocerá el infierno de Ravensbrück. El 14 de abril de 1945, día de su liberación, estaba destinada a la cámara de gas. Mercedes consagró el resto de su vida a ofrecer su testimonio, considerando como un deber imperativo transmitir El valor de la memoria. A. Bonet.

A la pregunta de Cazarabet ¿qué es lo primero que recuerda de su madre? Pablo responde: respeto y admiración por su generosidad y su entereza. Me pregunto si habrá valido la pena tanto sacrificio viendo el discurrir de la sociedad y la desmemoria que impera en nuestro país, aunque ella, cuando le preguntaban, siempre contestaba que, a pesar de todo, si había valido la pena.

En relación a la prisión de Ventas, Mercedes dice:  Ventas no sólo fue un lugar de represión y de tortura, se trataba de destruir la persona haciéndole perder su identidad, su dignidad así como sus ideales. Relata el caso de las condenadas a muerte que se inscriben en los cursos impartidos por algunas presas. Una de ellas le cuenta a Mercedes: “Vengo a aprender a leer. Si me matan, no habré perdido nada. Y si vivo, tendré un arma más en contra del enemigo…”. Lo que más recordaba de Ventas era el maltrato infligido por las religiosas y la solidaridad entre presas.

Continua su hijo con los recuerdos : siempre contaba mi madre que, a la Liberación, lo primero que preguntó era si había caído Franco. La respuesta negativa le supuso una gran desilusión. Siempre pensó que las tropas aliadas ayudarían a liberar España del fascismo, pero no fue así.

En relación al día después de salir de un campo de concentración en una entrevista decía Mercedes: “…al entrar en contacto con la vida normal nos dimos cuenta que éramos distintos. Notas que tienes deficiencias. Ya no sabes saludar a la gente, ir a comprar, pagar el alquiler. Además pierdes la memoria, ya no te acuerdas ni de tu dirección. Hay que hacer un esfuerzo enorme para subir un escalón en tu vida y ponerte al nivel de la gente normal”.

Mercedes Núñez Targa (Barcelona, 1911-Vigo, 1986), fue secretaria del poeta Pablo Neruda durante la República, siendo éste cónsul de Chile en Barcelona. Lucha en la guerra en las filas del PSUC, por lo que en 1940 es condenada a 12 años de prisión, e internada en la Cárcel de Ventas. Liberada ese mismo año por un error burocrático, escapa a Francia y sigue allí luchando en el maquis contra el fascismo. En 1944 es detenida por los nazis e internada en el campo de concentración de Ravensbrück, donde tras sobrevivir varios meses en medio del horror, es liberada pocos días antes de la fecha en que estaba prevista su ejecución.

Leer más ...

En Tierra Extraña

En tierra extraña, una visión histórica de la provincia de Huelva

En tierra extraña es el sexto libro de Jesús Ramírez Copeiro (Madrid, 1944). Como reza su subtítulo, esta publicación narra la historia de los republicanos onubenses que tuvieron que exiliarse como consecuencia de la guerra civil española (1936-1939).

Luis Durán Guerra. En tierra extraña es el sexto libro de Jesús Ramírez Copeiro (Madrid, 1944). Como reza su subtítulo, En tierra extraña narra la historia de los republicanos onubenses que tuvieron que exiliarse como consecuencia de la guerra civil española (1936-1939). Este libro constituye, sin duda, un notable trabajo de “memoria histórica” en el más noble sentido de esta expresión. Haciéndose eco de una frase pronunciada por una de las Nueve Rosas antes de ser fusilada: que mi nombre no se borre de la historia, Copeiro nos revela en las páginas introductorias de su trabajo el pathos ético que alienta su investigación historiográfica: “[…] ese ha sido nuestro afán: recuperar los nombres de los que tuvieron que marchar a otras tierras, a tierra extraña. Tengo el convencimiento de que estas personas ya no serán olvidadas”. Y es que, como nos recuerda el mismo autor, “El tema del exilio republicano en Huelva es en general un asunto ignorado”. No se trata, por tanto, de evocar sentimentalmente a unas personas de las que nadie se acuerda, sino de sacar a la luz un capítulo importantísimo de la historia reciente de España que, en el caso particular de nuestra provincia, estaba por roturar historiográficamente. El deber del historiador es un deber de preservar la memoria, pero especialmente la memoria del dolor de los vencidos, de las víctimas de la represión y los genocidios. Es lo que ha hecho, con ese compromiso cívico que debe caracterizar al intelectual, el autor de En tierra extraña.

El libro de Copeiro, bellamente editado con profusas ilustraciones, se divide en dos partes claramente diferenciadas. La primera está compuesta por trece capítulos que tratan del exilio onubense desde una perspectiva general. La segunda, el capítulo catorce, el último y más extenso de todos, recoge las biografías de los casi 400 exiliados de la provincia de Huelva de los que Copeiro ha podido reunir alguna información y entre los que se encuentran nombres tan ilustres como el del poeta Juan Ramón Jiménez. Copeiro ha realizado aquí, como no podía ser de otra manera tratándose de un tema de esta naturaleza, un trabajo incansable a pie de archivo, que es la principal fuente, junto al testimonio del testigo, de la memoria de la que se nutre la historia.

El primer capítulo documenta la huida a Casablanca, ante la inminente entrada de las tropas facciosas en la capital onubense, de los principales dirigentes republicanos de Huelva en el remolcador Vázquez López, así como la de los dirigentes sindicales en el pesquero Virgen de la Cinta. De los huidos en el primer barco, once al menos acabarían en el exilio. Varios de los huidos en el Virgen de la Cinta pasarían a Alicante donde cuatro vecinos de Huelva capital llegarían a formar parte del piquete que fusiló a José Antonio Primo de Rivera el 20 de noviembre de 1936. Copeiro da cuenta, por lo demás, en este primer capítulo, del secuestro fallido en el puerto de Huelva de un pesquero que pretendía ir a Marruecos, de la fuga del pesquero Trementina en Isla Cristina y de la fuga del buque Guadiana en Ayamonte.

El segundo capítulo se ocupa de la huida al país luso de los republicanos onubenses. Según Copeiro, “Portugal no fue tierra de exilio, pero sirvió de paso a otros países. Gracias al apoyo y protección que muchos portugueses brindaron a los huidos, éstos pudieron conservar sus vidas”. Un ejemplo de esta ayuda es la del pueblo de Barrancos cuyos vecinos alimentaron a los refugiados que habían acudido a los campos habilitados en la finca Coitadinha y en la finca Russianas. Después estos refugiados fueron trasladados a Lisboa donde el 10 de octubre de 1936, ante la protesta del gobierno español a la Sociedad de las Naciones, serían embarcados en el buque Nyassa con destino Tarragona, en zona republicana. Entres los 1.435 pasajeros del Nyassa se hallaban ciudadanos de Puebla de Guzmán, Aracena, Cala, Encinasola, Galaroza y Sanlúcar de Guadiana.

El tercer capítulo está centrado en el destino del medio millón de refugiados españoles que formaron parte de “la Retirada”. Los militares y civiles varones fueron llevados a campos de selección y clasificación (Argelès-sur-Mer, Saint-Cyprien, Barcarès, etc.). En cambio, la mayor parte de los civiles fue dirigida a otros centros de acogida en el interior del país: “campos, antiguos conventos, iglesias, viejas fábricas, cuadras, molinos, prisiones en desuso o escuelas abandonadas”. Ante el cruel trato que los franceses dispensaron a los españoles en los campos, Copeiro no puede por menos que lamentar: “Eran refugiados políticos, no prisioneros de guerra de un país en lucha contra Francia. Se estima en 15.000 las muertes de refugiados españoles durante las primeras semanas de encierro. Los refugiados que no quisieron repatriarse o ingresar en la Legión Extranjera pudieron trabajar como mano de obra en las llamadas Compañías de Trabajadores Extranjeros (CTE). Es el caso del ingeniero agrónomo Eduardo Martínez Silva (Aracena), asignado a la 182 CTE para atender los servicios del campo de Gurs, o el de Julio Garzón Fernández (Valdezufre, Aracena) quien, según su propio testimonio, estuvimos en los Alpes construyendo una pista de montaña, cerca de la frontera italiana.

El cuarto capítulo rememora la suerte de los 2.638 pasajeros oficiales que embarcaron en el Stanbrook el 28 de marzo de 1939 en el puerto de Alicante antes de que los italianos tomaran la ciudad. De los pasajeros del viejo carguero británico que llegaron a Orán en la tarde del 29 de marzo doce eran onubenses. El grueso de los refugiados republicanos fueron llevados al Camp Morand, el campo más importante del norte de África, siendo posteriormente, una vez que Francia entró en guerra, “movilizados para prestaciones militares y encuadrados en el recién creado 8º Regimiento de Trabajadores Extranjeros. Y como tales enviados a la explotación de las minas de carbón de Kénadza, al arreglo de pistas y sobre todo a la construcción del transahariano, un ferrocarril estratégico de dos mil kilómetros de longitud que las autoridades francesas pretendían llevar hasta el Níger”. En la construcción de este ferrocarril participaron al menos dieciséis onubenses, algunos de los cuales acabarían exiliados en Marruecos. Tras el desembarco aliado en el norte de África en noviembre de 1942 se suspendieron las obras del ferrocarril y los refugiados españoles puestos en libertad.

Basándose en la documentación aportada por Natalia González Tejera, Copeiro aborda en el quinto capítulo de su libro el exilio republicano en República Dominicana. Entre los países donde llegaron exiliados onubenses hay que citar, aparte de la antigua Española, México, Chile, Venezuela, Puerto Rico (Juan Ramón Jiménez, desde Estados Unidos en 1951), Uruguay, Argentina y Estados Unidos. Del exilio en México, organizado por el Servicio de Evacuación de Refugiados Españoles (SERE), se ocupa Copeiro en el capítulo sexto. A este país llegaron seis onubenses en el Sinaia, el primer barco que salió de Francia con refugiados españoles procedentes de los campos de concentración (25 de mayo de 1939). Entre 1939 y 1942, México acogería a unos 25.000 españoles (“uno de los mayores grupos de exiliados políticos de la historia”), de los cuales, un centenar eran onubenses. En lo que respecta al exilio en Chile, que dividió a la opinión pública del país, éste se nos narra en el capítulo séptimo. Como es conocido, fue el gran poeta chileno Pablo Neruda el encargado de cumplir, en su calidad de cónsul, y según sus propias palabras, la más noble misión que he ejercido en mi vida: la de sacar españoles de sus prisiones y enviarlos a mi patria. Esas prisiones eran las cárceles de arena de las playas del sur de Francia donde se hacinaban, en condiciones deplorables, miles de refugiados españoles. “Y así el Winnipeg, cargado con 2.365 republicanos que cantaban y lloraban, inició su travesía que duraría un mes, pasando por el Canal de Panamá”. De todos los españoles exiliados en Chile, unos 3.500 según el autor, seis fueron onubenses, llegando a Valparaíso en el Winnipeg Rafael Gómez Casado (Ayamonte), luego a Perú, Sebastián González Martín (Sanlúcar de Guadiana), Domingo González Martín (Sanlúcar de Guadiana) y José Rodríguez González (Aljaraque).

El octavo capítulo reseña brevemente “El exilio en la Unión Soviética”. Según datos del Archivo Histórico del Partido Comunista de España, de los 4.221 españoles que fueron a la Unión Soviética, 2.982 eran niños, 122 maestros y personal auxiliar acompañante, 157 eran alumnos de las escuelas de aviación, 69 marineros y 891 exiliados políticos. Muchos de ellos lucharían en el Ejército Rojo contra los alemanes en varios frentes: Kalinin, Leningrado y Smolensk. Copeiro ha contabilizado cinco onubenses exiliados en la Unión Soviética entre los que se encontraba el alumno-piloto y guerrillero Juan Beltrán González (Puebla de Guzmán), fusilado en Rusia por los alemanes.

El capítulo noveno da cuenta de los exiliados españoles que se alistaron para combatir al invasor alemán tanto en la Legión Extranjera como en los Regimientos de Marcha de Voluntarios Extranjeros (RMVE). Entre ellos se cuentan seis onubenses, como Antonio Sánchez Pérez (Cala) y José Malavé Fernández (Valverde), en la Legión Extranjera, quienes “intervinieron en los combates para expulsar de Túnez a los alemanes de Rommel, consiguiendo ambos la Medalla Colonial”, o Juan Fornalino Gómez (Huelva), el cual participaría en el desembarco de Normandía en junio de 1944. El décimo capítulo enumera a los onubenses reclutados por los alemanes para trabajar en la construcción de la llamada Muralla del Atlántico. Como reza su título, el capítulo undécimo nos informa acerca de las peripecias de una treintena de onubenses que participaron en la Resistencia francesa contra el invasor alemán. Ventura Márquez Sicilia (Riotinto), por ejemplo, fue jefe del maquis del Cantal, liberando varias ciudades del departamento, incluida su capital Aurillac.

Los capítulos doce y trece relatan in extenso las biografías de Antonio Llordén Fernández (Nerva) y de Francisco Méndez Moreno (Valverde) respectivamente. El primero fue un héroe de guerra al mando de La Nueve, la compañía de la División Leclerc que liberó París el 24 de agosto de 1944. Exiliado en México, Antonio Llordén se casó y tuvo dos hijos, falleciendo el 23 de noviembre de 1973.

En cuanto al segundo, tras ser internado en Francia en el campo de Le Vernet, trabajó en la Línea Maginot, sector Mosela, luego capturado por el ejército alemán el 22 de junio de 1940, para ser finalmente deportado al campo nazi de Mauthausen de donde, tras cinco años infernales de cautiverio, logró salir con vida gracias a su condición de zapatero. Casado con una francesa, Francisco Méndez murió en Pamiers el 30 de diciembre de 1995, a los ochenta y dos años de edad. El capítulo trece termina con una tabla de gran interés donde se consignan los datos concernientes a una treintena de onubenses deportados a campos de concentración nazis.

El último capítulo recoge las “Biografías de los exiliados onubenses”, sin duda, la parte más valiosa, por humana, de la obra (sólo ella ocupa dos tercios largos del total de páginas). Se trata de un trabajo portentoso de documentación, una aportación verdaderamente capital para llamar por su nombre y apellidos a los verdaderos protagonistas de esta historia. Y porque detrás de un nombre siempre hay un rostro humano y la memoria también se alimenta de imágenes, Copeiro ha podido personificar su entrañable “familia republicana” gracias a las fotografías de los biografiados pertenecientes en su mayoría a las colecciones de los descendientes. El libro termina con un índice onomástico de los exiliados onubenses y un apéndice donde se relacionan los nombres de una veintena de exiliados con destino a México conocidos por Copeiro cuando ya tenía su trabajo en la imprenta.

Una primera versión de este artículo ha sido publicada como reseña en Erebea. Revista de Humanidades y Ciencias Sociales, 3 (2013), pp. 467-471.
Luis Durán Guerra es licenciado en Filosofía y D.E.A. por la Universidad de Sevilla.

 

Leer más ...

Los restos del naufragio

AA.

Los restos del naufragio

Ed. Salto de Página, Colección Cian nº 16, Madrid 2016

Los restos del naufragio es un compendio de relatos del exilio republicano español. A decir del editor, tiene como objetivo ofrecer al lector una síntesis de las características de la literatura de la diáspora de 1939. Son micro relatos de varios escritores como Manuel Andújar, Max Aub, Francisco Ayala, María Teresa León, Simón Otaola, José Ramón Arana, Ramón J. Sender, Paulino Masip y otros. Intenta trasmitir las múltiples y complejas formas de ser escritor en el exilio, donde se fusiona la escritura como medio de preservar la identidad española y las vivencias en los territorios de acogida.

A esta dialéctica responden algunos temas de los relatos incluidos en este libro: la memoria inalienable, la disidencia frente a la versión de la historia impuesta por la dictadura franquista, el trauma del desarraigo, la mirada extrañante hacia la nueva realidad o el siempre problemático regreso al país de origen.

En la primera página del libro una frase del gran Jorge Guillén que lo dice todo “Por fortuna quedan supervivientes…No, el naufragio nunca es total.”

 

Leer más ...

De Orán y del regreso.

Yénia Camacho Samper
De Orán y del regreso.
Editorial Atrapasueños, 2016.

Se trata de una novela autobiográfica, relatos cortos que hablan del exilio y de su vida, de su familia, de sus padres; Marcelino Camacho exiliado y huido a Orán desde un campo de concentración en el Marruecos español en 1944 y su madre Josefina Samper emigrante económica como consecuencia del cierre de la minería almeriense, en Orán se encuentran, contraen matrimonio y allí nace en 1949 la autora. Yénia narra la vida en esta ciudad, donde era una niña feliz, pero sus padres, como todos los exiliados, siempre tuvieron como objetivo el regreso a España. En 1957 llega el momento; toda la familia embarca en el Sidi Bel Abbes para arribar al puerto de Alicante y desde aquí continuar el viaje por tren hasta Madrid.
Con el regreso a España se encontrarán con la represión, las cárceles, el sonido entrecortado de la radio: “Aquí Radio España Independiente, estación pirenaica”, la transición política… todo lo vive Yénia en un primer plano y lo relata de manera amena en este libro.

Leer más ...

En 1945, año bisagra entre el fin de la segunda Guerra Mundial y el larvado inicio de la Guerra Fría, el exilio republicano español libraría su última gran batalla diplomática para regresar a la España perdida. Sin otras armas que la palabra y la persuasión política, y gracias al apoyo brindado por México, aquellos refugiados lograrían que la España de Franco quedase fuera de las Naciones Uni-das y que el régimen franquista fuese sancionado moralmente por su complicidad con el derrotado nazi-fascismo.
Por eso y por más, 1945 se convertiría en uno de los años por excelencia en la biogra-fía del exilio y, en consecuencia, en la coordenada temporal que brinda anclaje a este libro. Este libro desentraña con exquisito rigor histórico las claves de esta compleja encrucijada histórica para poner al descubierto, entre otros múltiples aspectos, las tensiones internas en la fragmentada familia del exilio, las luces y sombras de sus nexos con el México posrevolucionario y, finalmente, las razones que acabarían con el exilio varado en los escollos de su propia realidad ante la impasible indiferencia de potencias como Francia, Gran Bretaña y los Estados Unidos.

Leer más ...

"Es tarea más ardua honrar la memoria de los seres humanos anónimos que la de las personas célebres". Walter Benjamin

  • si-2
  • si-1
  • si4
  • si2-recor
  • si-abocados-exodo
  • si-la_verdadera_nueve
  • si-paso-frontera-prats-de-mollo
  • si-collag
  • si-recor
  • siabocados-exodo