TUESDAY 20 NOVEMBER 2018

LA GUERRA DE ESPAÑA: PROLOGO DE LA 2ª GUERRA MUNDIAL

La Asociación de Descendientes del Exilio Español y el Centro Ruso de Ciencia y Cultura invita a participar en el siguiente acto dentro de la programación desarrollada con motivo del ciclo dedicado al 80 aniversario del golpe de Estado en España.

Se proyectará la película “El Español” del director ruso Aleksandr Tsatsúev, estrenada en 2012. Es una película biográfica que narra la vida del aviador José María Bravo.

Jose Maria Bravo Fernandez

Tras el golpe de estado fascista se presenta voluntario para defender el gobierno legítimo de la República alistándose en la aviación. Para su formación como piloto de combate es enviado a la URSS. Después de seis meses de entrenamiento en Kirovabad regresa a España en 1937, comienza a pilotar en la  1ª Escuadrilla de Moscas. Posteriormente fue designado, ya como capitán, al frente de  3ª Escuadrilla de Moscas participando en las batallas de Levante y del Ebro (con sólo 22 años). Participó en 160 combates y derribó 23 aviones fascistas.

Al finalizar la Guerra salió camino del exilio hacia Francia donde estuvo internado en los campos de concentración de Gurs y Argelès-sur-Mer hasta que pudo huir a la Unión Soviética.

Se instala en la ciudad de Járkov, donde retoma sus estudios. Ante la invasión nazi de la URSS, nuevamente se ve en el deber de combatir al nazismo y se alista en la Fuerza Aérea Soviética siendo destinado junto con otros españoles a la defensa aérea en la región de Bakú, en la Campaña del Caúcaso.

Al finalizar la II Guerra Mundial se estableció en Moscú donde trabajó durante algunos años en el Instituto Pedagógico de Idiomas impartiendo docencia de español. A su regreso a España colabora en la creación de la Asociación de Aviadores de la República (ADAR) cuyo objetivo era conseguir el reconocimiento de los grados y cargos profesionales de la Aviación republicana.

Participará como introductor Rafael  Madariaga Fernández, miembro de número del Instituto de Historia y Cultura Aeronáutica (IHCA),  coautor juanto al homenajeado del libro “EL SEIS DOBLE.  BRAVO Y LOS MOSCAS EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA Y EN LA II GUERRA MUNDIAL”.

El Acto se realizará el martes 28 de Junio a las 18:30 h. en el Centro Ruso de Ciencia y Cultura, situado en la calle Alcalá nº 61 de Madrid

metromás próximo Banco de España línea 2, y líneas de autobuses.

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La Asociación de Descendientes del Exilio Español recomienda la obra de teatro:

LIGEROS DE EQUIPAJE. CRÓNICA DE LA RETIRADA

En 1939 casi medio millón de personas cruzaron, a través de los Pirineos, la frontera francesa. En aquel éxodo, había restos del ejército republicano, pero también población civil, muchas mujeres y niños. Los caminos estaban colapsados… Muchos no volvieron nunca. Algunos murieron de frío, otros por los bombardeos o en los campos de concentración franceses…

DIA: 28 de mayo de 2016

HORA: 20:00

LUGAR: Centro Cultural Paco Rabal, Madrid (ENFRENTE DE LA  ASAMBLEA DE MADRID)

Calle Felipe de Diego, 13, Madrid

imagen22EL HECHO HISTÓRICO

En aquel éxodo, había restos del ejército republicano, pero también población civil, muchas mujeres y niños. La mayoría iban a pie. Los caminos estaban colapsados, 30.000 personas al día cruzando la frontera.

El sur de Francia no se preparó para una “invasión” de ese calibre. Ni lo esperaban, ni fueron capaces de preverlo. En aquel momento, vivían en el sur de Francia 250.000 personas. Los españoles fueron despojados de todo en la frontera. Muchos no volvieron nunca. Algunos murieron de frio, otros por los bombardeos o en los campos de concentración franceses
LIGEROS DE EQUIPAJE ES EL TRABAJO DE DOS ACTORES QUE REPRESENTAN CASI 50 PERSONAJES.

imagen33Es la exhibición de los recursos interpretativos puestos al servicio de esta historia.

Un impactante trabajo actoral. Hecho desde la verdad y la sencillez, contando con la verdad del actor, unos pocos elementos evocadores y la fuerza de las proyecciones.

Una cuidada propuesta con un delicado concepto escénico y visual a través del uso de los recursos más innovadores en video e iluminación.

Un espectáculo que une los fragmentos rotos de la memoria y, de una manera sobria e impactante traslada al espectador más de cincuenta años atrás.

imagen55FICHA ARTÍSTICA
Una producción de Viridiana S.L.Traducción al francés: Estele Rebollo

Producción ejecutiva: Merche Albero

Producción en gira: Mónica Macias

Espacio sonoro: Juanjo Javierre

Vestuario: Laura de la Fuente

Técnico en gira: Agustín Pardo

 Administración : Lumi Jimenez

 Distribución: Pilar Royo

  Imagen cartel: Chema Madoz Cartel: Isidro Ferrer

Un espectáculo escrito y dirigido por Jesús Arbués interpretado por Javier García y Pedro Rebollo

CONTACTO
Pilar Royo
Producciones Viridiana S.L.
C/Gibraltar, 27A, (22006) Huesca
(+34) 615 597 770 / (+34) 974 245 118
viridiana@viridiana.es
distribución@viridiana.es

Para ver el vídeo (resumen) del espectáculo puedes acceder AQUÍ

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Para la Asociación de Descendientes del Exilio Español y el Centro Ruso de Ciencia y Cultura es un placer invitarte a participar en la proyección de  la película “Morir en Madrid”,  que a través de diversos documentos sobre la Guerra de España (1936-1939) presenta diferentes puntos de vista sobre la misma. Es también una crónica sobre la dictadura de Franco, la muerte de Federico García Lorca, el bombardeo de Gernika, la defensa de Madrid, las Brigadas Internacionales y otros acontecimientos que informan como la guerra civil fue claramente el prólogo de la 2ª Guerra Mundial.

Participarán como introductores Mirta Núñez Díaz-Balart, historiadora experta en el tema y Luis Iriondo, superviviente del bombardeo de Gernika.

El Acto se realizará próximo martes 10 de Mayo a las 18:30 h. en el Centro Ruso de Ciencia y Cultura, situado en la calle  Alcalá nº 61 de Madrid.

metro más próximo Banco de España línea 2, y líneas de autobuses.

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¡OS ESPERAMOS!

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TRILOGÍA REPUBLICANA

La Asociación de Descendientes del Exilio Español agradece a la compañía La Trinchera Teatral la puesta en escena de esta Trilogía Republicana que rescata olvidos, da voz a los silenciados y hace un canto a la libertad y a la dignidad.

Primera obra: Granos de uva en el paladar, dedicada a la MEMORIA. Abarca un espacio temporal de 1931 a la actualidad. Son representados diferentes personajes y sus tipologías: la madre, el hombre, las monjas, los amigos, la esposa, etc. pero sobre todo representan las ideas de progreso y represión que significó respectivamente la República y la dictadura. Los protagonistas son personajes que no estarán nunca en los libros de texto porque son anónimos y sin embargo son los personajes principales del sin sentido de la guerra y de la injusticia del olvido.
Segunda obra: Pinedas tejen lirios, dedicada a la LUCHA. Es un homenaje a la lucha por la igualdad y la libertad que tan bien representó Mariana Pineda. Es un homenaje a las mujeres luchadoras; comienza en Granada en 1830 y finaliza hoy, pasando por el Buenos Aires de 1970 y Ciudad Juárez del año 2000. Recuerda a las trece Rosas con la frase “que mi nombre no se borre de la historia” Mujeres que al igual que Mariana Pineda tejen el sueño de Libertad, Igualdad y Ley.
Tercera obra: Auroras, dedicada al EXILIO. A partir de 1937 el Gobierno de la II República envía grupos de niños al exterior para protegerlos del horror de la guerra; serán los primeros exiliados. Dos años después, con el fin de la guerra, serán miles y miles los españoles de todas las edades los que emprenden el largo camino del exilio. Países de lengua diferente, costumbres diferentes… se enfrentan no sólo al vértigo de lo desconocido; han perdido todo “puedes llevarte lo que quieras pero con una condición: sólo lo que quepa en tu mano”.

La trilogía da voz a los silenciados y olvidados de nuestra historia reciente: desde las Mujeres de Negro de España a las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo de Argentina, desde Mariana Pineda a Marcos Ana. Es también un homenaje a la II República Española rescatando los valores que enterró la dictadura franquista.
La compañía Trinchera Teatral está formada por mujeres españolas; residiendo en Buenos Aires se encontraron y contaron historias. En la Trilogía Republicana estas mujeres además de hacer emerger nuestra Historia, lo hacen con pasión. Un escenario libre de decorados, un vestuario sencillo que se trasforma según cambia el personaje; que nada distraiga al espectador de la potencia del texto y la interpretación.
En escena: Clara Díaz, Susana Hornos, Maday Méndez, Ana Noguera y Zaida Rico.

 

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Los pilotos de Kirovabad, los últimos aviadores de la II República

30 noviembre, 2015 •

Reseña del Acto publicada en el Semanario Digital, Crónica Popular

Setenta y cinco años después, los últimos aviadores de la II República, los pilotos formados en la Escuela de Aviación Soviética de Kirovabad, recibieron un merecido homenaje en el Ateneo de Madrid, el pasado 25 de noviembre, en un acto organizado por la Asociación de Descendientes del Exilio Español y la Embajada en España de la República de Azerbaiyán, integrada en la URSS de 1920 a 1991.

Entre el numeroso público asistente se encontraban varios descendientes de estos pilotos, así como la hija de la traductora Clarita, que sirvió de intérprete durante los tres años en que Kirovabad entrenó a los aviadores españoles.

Vicente Montejano en su etapa de piloto

 Sin duda, lo más entrañable del acto fue la presencia de Vicente Montejano Moreno, de 97 años, el único piloto de Kirovabad que sobrevive, que fue recibido con un largo y emocionado aplauso y que declaraba emocionado: “Al final, todo merece la pena: Merecía la pena pasar por todo aquello cuando, 75 años después, hay mucha gente que sigue manteniendo el recuerdo y el espíritu de quienes lo vivimos en primera persona.

Merece la pena el esfuerzo de salir de casa, a pesar del peso de los años, cuando después se puede disfrutar de esos recuerdos y de la acogida, la amabilidad y el cariño de personas individuales, de representantes de asociaciones y del Embajador del recordado y querido pueblo azerí.

Una tarde dura, pero inolvidable, amigos; ¡muchas gracias!”

La Presidenta de la Asociación de Descendientes del Exilio Español, Pilar Nova Melle, realizó la introducción al acto sintetizando este desconocido capítulo de nuestra historia. Expuso como, pocos meses después del inicio de la guerra, el Gobierno de la II República tenía urgente necesidad de formar a nuevos aviadores y, para este fin, llegó a un convenio con el de la URSS, mediante el cual más de 500 jóvenes voluntarios se formaron, de 1936 a 1939, como pilotos en la Escuela Militar de Vuelo nº 20, creada en la ciudad de Ganyá, la segunda ciudad de Azarbaiyán, tras su capital, Bakú y entonces llamada Kirovabad, en memoria del dirigente bolchevique Serguei Mirónovich Kóstrikos, conocido con el sobrenombre de Kirov.

En aquella Escuela de Aviación, medio millar de españoles recibieron de los soviéticos una formación acelerada de pilotos, teniendo que asimilar en siete meses las enseñanzas que normalmente se realizaban en tres años. De vuelta a España sustituyeron a los pilotos veteranos de la aviación de preguerra y a los voluntarios de las Brigadas Internacionales. Entre ellos, se formó como piloto de guerra Rómulo Negrín, hijo del Presidente del Consejo de Ministros de la II República, el doctor Juan Negrín. Regresado a España, Rómulo Negrín alcanzó el grado de sargento y formó parte de la Escuadrilla de cazas Polikarpov, popularmente conocidos entre los republicanos españoles como Chatos. Al finalizar la guerra civil, los 180 pilotos españoles que se encontraban en Kirovabad continuaron su lucha contra el nazismo. Su misión fue proteger Bakú, zona de donde se extraía el 70% del petróleo que abastecía a las tropas de la URSS, y que, por tanto, se había convertido en un objetivo principal del ejército de Hitler.

A continuación intervino Pablo Gil, productor del documental Sobre el cielo de Azerbaiyán, que resaltó el reconocimiento de la República de Azerbaiyán a sus defensores contra el nazismo. Dijo sentir vergüenza recordando que en España no existe aún ese reconocimiento a los defensores de la democracia y añadió que en Azerbaiyán es tal el respeto a la memoria histórica que existen monumentos incluso a los pilotos e instructores muertos en accidente. Al igual que la Presidenta de la Asociación de Descendientes del Exilio Español, agradeció la sensibilidad al  Embajador Altai Efendiev por la ayuda incondicional en la tarea de dar a conocer la participación de los españoles en la derrota del nazismo.

Seguidamente, hizo uso de la palabra Mercedes Caldevilla, hija de uno de los pilotos de Kirovabad, el capitán Juan Caldevilla. Ilustró con algunas anécdotas personales los hechos y vivencias de aquellos pilotos y recordó el duro entrenamiento a que estaban sometidos por las circunstancias de la guerra, así como la juventud de todos ellos. Según relató, su padre dirigía una escuadrilla en la guerra civil española con solo 24 años, y acompañando a un grupo de nuevos alumnos volvió de nuevo a Kirovabad, en donde le sorprendió el final de la guerra, por lo que participó en la II Guerra Mundial formando parte del Ejército Soviético. Mercedes Caldevilla agradeció el homenaje, pero reivindicó el recuerdo a todos los que lucharon por la libertad y por ello fueron represaliados con el exilio, la prisión o fueron fusilados.

Pablo Gil, productor de Sobre el cielo de Azerbaiyán, Pilar Nova Melle, presidenta de la Asociación Descendientes del Exilio Español, Mercedes, Caldevilla, hija de uno de los pilotos de Kirobavad y el Embajador de Azerbaiyán en España, Altai Efendiev.

Finalmente cerró el turno de intervenciones el Embajador de la República de Azerbaiyán en España, Altai Efendiev, que destacó el gran cariño que profesa su pueblo a estos valientes pilotos que, sin hablar el idioma ni conocer el país, lucharon por defenderlo. Manifestó la deuda de los azeríes con los españoles, señalando la importancia que tenían en la II Guerra Mundial esos pozos petrolíferos que los pilotos españoles contribuyeron a salvaguardar. “Es una historia – afirmó- que hermana a ambos países”. Resaltó las similitudes entre España y Azerbaiyán – “somos muy similares, amistosos y hospitalarios, compartimos valores, tal vez por ello perdure un entrañable recuerdo entre ambos pueblos- y hoy, después de tantos años, se recuerda la gesta de los pilotos de Kirovabad y nosotros tenemos la obligación de contar esto a los jóvenes”.

Concluidas las diferentes intervenciones se proyectó el documental Sobre el cielo de Azebaiyan. Un film de 56 minutos de duración, dirigido por Sagrario Perpiñán y coproducida por la empresa valenciana Volya Productions, que dirige Pablo Gil, y la azerbaiyana Salname, de Kamil Memmedov, bajo la producción ejecutiva de Eleonora Vatral, con la colaboración del Ministerio de Cultura de Azerbaiyán y el Gobierno de este país del Mar Caspio.

El documental lo puedes descargar en esta página aquí

 

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INTERNAMemoria del cante flamenco de la Segunda República
Publicado por Álvaro Corazón Rural en:

la revista JOT DOWN

Cada vez que ha venido alguien extranjero a visitarme a España me ha pedido que por favor le lleve a escuchar flamenco. Pero no a un sitio para turistas, sino «donde lo escucháis vosotros». He tenido que explicar una y otra vez que no es precisamente mayoritario el español que el viernes noche se va a escuchar flamenco, que muchos españoles no han pisado una juerga flamenca en su vida, que la música más genuina del país, con la que se adornan los anuncios de «visite España», le resbala a la mayoría. Incluso que es más frecuente el que te suelta un repugnante y medio racista «me gusta la guitarra, pero no la voz» que quien distinga y admire los palos del flamenco.

Porque tenemos asumido que el flamenco es un género minoritario. Diego Manrique siempre ha reiterado en su columna que Camarón vendía muy poco en España. Y encima, La leyenda del tiempo, el disco que ahora todo el mundo dice admirar, los gitanos iban a devolverlo al Corte Inglés quejándose de que ese no era Camarón, o su Camarón. Sí que debe de haber razones objetivas para el desapego del español medio hacia esta música. Para empezar, que no se disfruta de forma instantánea, hacen falta años profundizando si no se ha mamado de cuna. Pero en la triste historia de España quizá haya un hecho determinante: Franco.

Cierto es que con la cantidad de sangre que corrió en el genocidio español, las familias que se separaron y las vidas que se truncaron, puede resultar obsceno preguntarse por cómo habría sido la evolución del cante flamenco en nuestro país sin el conflicto. Pero si este apartado de nuestra cultura popular cambió para siempre tras la guerra civil, fue precisamente porque buena parte de estos artistas eran afines a la república y como tales fueron asesinados, represaliados o desaparecieron. Lo mismo que su arte, cuyo contenido social y político fue silenciado y prohibido durante el régimen.

Para Juan Vergillos, historiador del flamenco, existe un antes y un después en el cante con la destrucción del estado democrático de 1931: «El cambio fue absolutamente radical. Franco se ocupó de despolitizar el flamenco y convertirlo en un fenómeno étnico en lugar de político. También con la Segunda Guerra Mundial cundió el miedo en todo el planeta, el miedo al otro, y surgió el arte de los gitanos, de los negros, etc. Antes el arte era arte, no tenía un color específico».

En el impagable ensayo de Alfredo Grimaldos Historia social del flamenco (Península, 2010) se documenta que ya en los inicios del siglo XIX sucesos de gran importancia política como la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis o el fusilamiento de Torrijos fueron recogidos por el cante de la época, que se alineaba con la revolución liberal española. Y en el libro del doble cedé Cantes y cantos de la República, editado por Marita y la Agencia Andaluza del Flamenco, se hace referencia a los cantaores de los años treinta como precursores de la canción protesta que conquistó los mercados de todo el mundo en la era hippie. «Este tipo de cuestiones está en el flamenco desde su origen», opina Vergillos, «ya cantó Siverio la “Seguiriya de Riego”, pero lo que pasó a partir de 1931 es que por fin se podía hablar abiertamente de estos temas».

Hasta el punto de que la exaltación de la República y sus héroes o de la bandera tricolor y las referencias a problemas sociales llegaron a convertirse en una moda propiamente dicha, un género en sí mismo. «Gran parte de los flamencos eran gente del pueblo, así que la mayoría se alineó con el nuevo régimen. También fue una moda, no estrictamente flamenca, sino española, y algunos se sumaron por seguirla, claro. Tal y como señaló Pericón de Cádiz en sus deliciosas memorias, donde comentó que él cantó letras reivindicativas para llegar a un público mayor», explica este historiador.

Así aparecieron los fandangos republicanos y sus derivados, la mayoría grabados por discográficas de Barcelona. El flamenco había alcanzado gran relevancia en esta ciudad desde la Exposición Universal con la apertura de nuevos locales con espectáculos dirigidos tanto al público local como al primer turismo y visitantes de la aristocracia europea, como relata Montse Madrilejos en la revista de investigación sobre flamenco La Madrugá (nº2, junio 2010). Estos sellos juntaron a los guitarristas locales más importantes del momento, como Pepe Hurtado, Manolo Bulerías y Miguel Borrull hijo, con los cantantes que más frecuentaban Cataluña y aprovechaban su estancia para grabar.

Uno de ellos era Manuel Vallejo, autor del primer disco dedicado a la Segunda República con música del maestro Quiroga, un fandango en recuerdo de los militares republicanos sublevados en Jaca en 1930, Galán y García Hernández, fusilados inmediatamente después. También Chato de Ventas, el Gran Fanegas o el Guerrita registraron piezas de adhesión al nuevo régimen, como la de este último, murciano, «España es republicana, de matices tricolor».

Quiero decir con pasión
este fandango que canto.
Quiero decir con pasión
España republicana
y lo es de corazón.
¡Abajo la ley tirana!
De matices tricolor
España tiene bandera
de matices tricolor
amarillo, rojo y lila
colores que son de amor
¡Juntarse a nuestras filas!

Poco después, en 1932, Pastora Pavón Cruz «la Niña de los peines» tomó un invento del Niño de Marchena, el cante por colombianas, y creó una variante festera que tituló «La bandera de mi patria», una de las composiciones más bonitas y desgraciadamente olvidadas de la época, donde el entusiasmo republicano llegaba a tomar cierto cariz de nacionalismo español. Un impulso del que surgieron sindicatos de artistas y recitales comprometidos con los trabajadores.

Niña de los Peines – La bandera de mi patria (Colombianas)

Acompañada a la guitarra por Niño Ricardo.
Unas de las primeras grabaciones conocidas de la colombiana.

«El flamenco en la República era la música popular. El primer cine sonoro en España es cine musical y más en concreto cine flamenco, protagonizado por Angelillo, Niño de Utrera, Guerrita. Algunas de estas películas las dirigió Luis Buñuel, entonces afiliado al PCE. Eran artistas muy populares y la guerra los sumió en un olvido lamentable», cuenta Vergillos.

Porque el 18 de julio de 1936 cayó sobre ellos con la misma crueldad que sobre el resto de españoles. Fue el propio barrio de Triana, una de las cunas del flamenco, uno de los primeros escenarios de la guerra. Sus defensores resistieron hasta el día 21 a los regulares, que se ensañaron con la población civil violando, saqueando y asesinado a sangre fría.

En estos días negros, Juanito Valderrama, por ejemplo, cavó trincheras en un batallón de fortificaciones hasta que logró dejar el pico y la pala cantando para las tropas canciones tradicionales cuyas letras, como él sabía muy bien, serían del gusto de la CNT. En la Barcelona revolucionaria del 37, documenta Madrilejos, «la gran mayoría de cantaores, bailaores y guitarristas flamencos se amoldaron a las corrientes políticas dominantes en cada momento. En unos casos la actitud adoptada se debió a consideraciones de tipo ideológico, en otros a simple oportunismo político, cuando no a puro instinto de supervivencia. No faltaron aquellos que se posicionaron fundamentalmente por el deseo de satisfacer al público al que se dirigían, ni los que se vieron envueltos en conflictos que no entendían o no querían entender».

El Chato de Ventas, el cantaor de Lavapiés, recordado por sus milongas humorísticas, entre ellas una sobre el estatuto de Cataluña, volvía de una gira por Andalucía cuando fue apresado mientras pasaba la noche en Cáceres. Se difundió el bulo de que había muerto «de un susto» ante el anuncio de su fusilamiento, pero Manuel Cerrejón, productor del aludido Cantes y cantos de la República entrevistó a su nieta y le contó que le ejecutaron fusilado como los demás. En la partida de defunción, no obstante, escribieron que falleció por una insuficiencia cardíaca. Y Corruco de Algeciras, natural de La Línea, autor de fandangos republicanos como «Lleva una franja morá», murió en el frente de Balaguer en la batalla del Segre en 1938. Solo tenía veintiocho años.

Lleva una franja morá,
triunfante nuestra bandera,
lleva una franja morá,
la conquistó España entera:
por Hernández y Galán
rompió España sus cadenas.

Antonio García «Chaconcito», niño prodigio del cante, murió en el frente de Madrid, combatiendo y cantando coplas contra los nacionales. Antonio Pérez Guerrero «el Sevillano» fue internado en el campo de concentración de las Agustinas. Incluso el propio Ramón Perelló, autor de la letra de «Mi jaca», la canción que más se escuchó en ambos bandos durante la contienda, fue encarcelado en el Puerto de Santa María.

En otros casos, los artistas vieron morir a sus familiares. Luis Caballero, cantaor payo, fue encarcelado con diecisiete años al inicio de la guerra. Su padre era sindicalista y republicano. Desde la ventana de su celda, Luis pudo ver un día a su madre caminar por la calle de luto y descompuesta, así supo que habían fusilado a su padre. También el bailaor eterno Farruco cuenta en una entrevista con Alfredo Grimaldos que su padre fue comandante de un batallón de la 30ª Brigada Mixta del Ejército Popular Republicano y por eso fue fusilado en Madrid con treinta y cuatro años. Había mandado un batallón de payos y gitanos en la defensa de la capital. Su madre, mientras tanto «con el pelo corto y mono azul de miliciana”» cavó trincheras en Madrid y por ese motivo sufrió cuatro años de cárcel.

«Nadie se ocupó de reivindicar todas estas figuras en la posguerra y al final su memoria se olvidó», rememora Vergillos. El flamenco tuvo que empezar de cero después de la guerra. «Las estructuras del flamenco habían volado por los aires, los circuitos de recitales, etc. Como el propio Juanito Valderrama dijo “donde antes cantábamos, las plazas de todos, estaban fusilando a la gente”. Él mismo tuvo que reconducir su carrera hacia la copla, que era el único formato musical posible en la inmediata posguerra».

Se podría decir, además, que al final de la guerra en el mundo del flamenco hubo una fuga de cerebros: «En la guitarra se fueron, para no volver, Sabicas o Esteban de Sanlúcar, este un poco más tarde. En el cante, Angelillo, que era la gran estrella de los treinta, Niño de Utrera, el Pena… Pero es que en el baile se fueron todos, hasta Carmen Amaya. La Argentinita murió en Nueva York. Y la Argentina, en Biarriz. El baile flamenco de antes de la guerra se codeaba con Picasso, Falla, Dalí o Lorca, artistas que trabajaban para el flamenco, o los flamencos para ellos. Esto no volvió a ocurrir hasta los años setenta».

No se puede negar, por otra parte, que no hubiera casos desgraciados en sentido inverso. Juanito de Marchena, al que alistaron a la fuerza el bando republicano, estuvo entre los que se unieron a la «Columna flamenca» de Jaén, que iban cantando a las tropas o en los teatros colectivizados. Una noche discutió con un sargento, fue enviado al frente y tras confesar a sus compañeros de trinchera que era de derechas, esperaron a que tratara de cruzar al otro bando para matarlo. O el caso de Luis Llace, un gran guitarrista a juicio de Vergillos, que solo porque le gustaba «vestir elegantemente», en el Madrid sitiado, recibió tal paliza que murió a los pocos días.

Pero con la implantación del nuevo régimen, el silencio imperó para todos. El contenido social desapareció del cante, lo mismo que sus reivindicaciones. Casos como los de Bizco Amate, destacados en el libro de Grimaldos, solo pudieron darse en la más absoluta marginalidad. Este cantaor, gitano de Sevilla, vivía debajo de un puente y frecuentaba constantemente las comisarías. Suya fue esta pieza en la que sobrevivía la tradición contestataria del género:

A mí me preguntó un juez
que de qué me mantenía
yo le dije que robando
como se mantiene usía,
¡pero yo no robo tanto!

La conciencia de la masacre perpetrada contra ellos no se puso de manifiesto hasta 1968, cuando José Menese tuvo el valor de cantar su «Romance de Juan García», nombre con el que se refería a todos los que sufrieron el paseo. A los braceros que fueron ejecutados in situ en Andalucía por falangistas e hijos de señoritos a caballo que bromeaban diciendo que aquellas batidas eran la verdadera «reforma agraria», que por fin los campesinos iban a tener un trozo de tierra para ellos.

Fue sentenciado Juan García
a golpes de mosquetón
primera noche de agosto
sin jueces ni defensor.
No era por miedo su llanto
porque llorando salió
llorando porque dejaba
lo que en su casa dejó.
Lo sacaron amarrao
y amarraíto quedó
a dos pasos del camino
en el camino de Morón.
Así murió Juan García
testamento no escribió
pero lo que Juan dejaba
el pueblo lo recogió.

El olvido de todos estos artistas ha servido para establecer la que para Vergillos es la gran polémica «política» actual del flamenco: «La de los que pretenden que es un arte de la caverna, un arte marginal, minoritario, y los que creemos que en otro tiempo fue el arte más popular de España, y que se codeaba con los artistas de vanguardia en los veinte y los treinta; los que creen que es patrimonio de unos cuantos y los que pensamos que es un lenguaje a disposición del que tenga algo que decir». Una constatación más de que el genocidio en España no solo derramó sangre, sino que también aniquiló la esencia cultural de nuestro pueblo.

 

 

 

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"Es tarea más ardua honrar la memoria de los seres humanos anónimos que la de las personas célebres". Walter Benjamin

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