ELMUNDOLPO El Mundo: 25/08/2014

JÉRÔME BONNAFONT Embajador de Francia en España

Actualizado: 25/08/2014

El  25 de agosto de 1944, hace 70 años, el general De Gaulle entró en París. En aquella ocasión, pronunció sus famosas palabras: “¡París ultrajada, París rota, París martirizada, pero París liberada!”. Palabras que dieron la vuelta al mundo, recordándonos a todos y a cada uno de nosotros, que su Francia eterna no era esa Francia de la colaboración durante el régimen de ocupación nazi.

De Gaulle decidió que llegaría a París rodeado de soldados y combatientes franceses. Pero también había escogido -pocos son los que lo recuerdan- un cuerpo de élite para su protección personal. Y este cuerpo era español. Era la famosa compañía de combate Nueve, del Regimiento de Marcha de Chad, que formaba parte de la no menos famosa Segunda División Blindada del General Leclerc, conocida como Deuxième DB. La Deuxième DB contaba con 16.000 hombres, de los cuales 2.000 eran españoles. Y La Nueve estaba conformada por 146 españoles. Solo 16 sobrevivieron. Sus tanques se llamaban Guernica, Madrid o Don Quijote. Fueron ellos los primeros en entrar en París, el 24 de agosto de 1944, después de desembarcar en Utah Beach (Normandía) el 4 de agosto y participar en los combates de Château-Gontier y Alençon.

Un francés se encontraba al frente de La Nueve, el capitán Raymond Dronne, pero su segundo era un español, el teniente Amado Granell, de Valencia. Fue el primer miembro de las fuerzas francesas en entrar en la Alcaldía de París, ya en manos de la resistencia francesa. Poco después, el general Leclerc lo condecoró con la Legión de Honor.

Fue también un español, Antonio Gutiérrez, de Extremadura, quien detuvo y garantizó la seguridad de Von Choltitz, gobernador militar alemán de París, antes de que éste fuese entregado a los oficiales generales franceses.

El 26 de agosto, cuando el general De Gaulle recorre la París liberada, desde el Arco de Triunfo hasta Notre Dame, son, otra vez, los españoles quienes lo acompañan y escoltan, con Amado Granell, encabezando la comitiva. ¿Quién se hubiese imaginado tal muestra de confianza y de reconocimiento hacia esos valientes españoles que habían combatido al lado de los franceses libres?

Justamente ayer, para dar un merecido homenaje al papel excepcional que desempeñaron los republicanos españoles en la Liberación de París, en la Plaza del Ayuntamiento de la capital francesa, la alcaldesa, Anne Hidalgo, participó en la ceremonia de conmemoración de aquellos actos gloriosos, ante numerosas autoridades del Estado.

Al respecto, cabe recordar que desde el año 2012 las banderas de La Nueve se asocian a las ceremonias organizadas por la Alcaldía de París para conmemorar el aniversario de la liberación de la capital.

Asimismo, en 2009, mi predecesor, el embajador Bruno Delaye, rindió un homenaje, el 7 de mayo en el cementerio de Fuencarral, a la memoria y la generosidad de los republicanos españoles que habían luchado junto con los miembros de la resistencia francesa en contra de la Alemania de Hitler. De igual manera, el pasado 8 de mayo, durante la ceremonia organizada por esta Embajada con motivo del 69° aniversario de la capitulación alemana, ante las autoridades y los militares españoles, tuve la oportunidad de recordar el insigne papel que desempeñó La Nueve y sus valerosos combatientes españoles durante la liberación de París.

Francia no olvida que el combate de los españoles al lado de los franceses libres empezó a partir de septiembre de 1939. Más de 50.000 españoles lo hicieron y 8.000 de ellos en las filas de la Legión extranjera. 35.000 dieron su vida, murieron en combate, fueron fusilados o deportados. Recordémoslos.

Conmemorar este pasado enriquece y fortalece la amistad hispanofrancesa. Se trata de nuestra memoria compartida.

Para recordar este importante capítulo de nuestro pasado, todavía poco conocido, se proyectará esta tarde en el Institut Français de Madrid, a las ocho de la tarde, el documental en español de Alberto Marquardt La Nueve, los olvidados de la Victoria, que narra esta bella y noble página de la Historia.

El Mundo Los españoles allanaron el camino