lukac fotoEl 11 de junio de 1937 moría el general Lukács, veterano jefe de la XII BI y recién nombrado jefe de la 45 División Internacional. El hecho se produjo en un viaje de reconocimiento que estuvo haciendo el día anterior al comienzo de la ofensiva republicana que pretendía recuperar la ciudad de Huesca. Un proyectil de artillería impactó en el vehículo en el que viajaba junto con el comisario de la XII BI, Gustav Regler, y el asesor ruso Pavel Batov, que resultaron heridos. Murieron el general y el conductor, Ventura Saornil.

Este año se cumplen 80 años de aquel triste suceso, que afectó al éxito de la operación proyectada, y que conmovió las filas republicanas, ya que el general Lukács se había ido granjeando, por su competencia y sentido humano, el cariño y respeto de los que le conocían. Prueba de ello fue la multitudinaria despedida que se le dio en Valencia, la por entonces capital de la República.

En la España de la desmemoria -cuando de la antimemoria, republicana- bueno es fijar la vista en personajes como el de Paul Lukács, nombre con que fue conocido en España este voluntario internacionalista de origen húngaro. Uno de los rasgos de este revolucionario fue el de saber compaginar su gran afición a las letras con su profesión militar. No fue el único. Entre los miles de voluntarios que vinieron a España hubo numerosos escritores (Alvah Bessie, Ralph Fox, Charlie Donnelly, Christopher Caudwel…) que cumplieron con su deber cívico y ético sin renunciar a su actividad. Como notable fueron los casos de los escritores alemanes (Gustav Regler, Ludwig Renn, Alfred Kantorowitz  y otros) que, como Lukács, ejercieron altas responsabilidades políticas y militares.

Paul Lukács soñaba con volver a Rusia con su mujer y su hija, pero sin renunciar al compromiso que voluntariamente asumió con el pueblo español en su lucha contra el fascismo. Poco antes de su muerte escribió a su hija una carta:

Mi Tálochka entrañable: todas tus indicaciones trataré de cumplirlas. Seré decidido, “astuto” y cauteloso. Procuraré vencer al enemigo y volver con vosotras, a nuestra maravillosa y amada familia.

…El gozoso sol primaveral parece una gran contradicción junto a lo que ocurre en rededor. Pero esas explosiones, esas ráfagas de ametralladora, ese restallar de las armas son una necesidad histórica, para que renazca de nuevo la patria de Cervantes. Las últimas ilusiones de los grandes Quijotes se esfuman en esas explosiones. Los problemas de la democracia y la libertad sólo pueden resolverse con las armas en la mano, por contradictorio que parezca a primera vista. Esa es la razón de que tu padre se halle aquí. Hay que ayudar a nuestros amigos con la experiencia y la decisión, por muy caro que nos resulte a mí y a todos nosotros.

Resultó muy caro, a él y a los cerca de 9000 voluntarios que dejaron sus vidas en España. También al pueblo español, que acabó aplastado por la barbarie y la saña fascista. El destino de Paul Lukács se quebró en el Estrecho Quinto, a 6 km de Huesca. Pero nos queda su ejemplo. Y es preciso reconocerlo y darlo a conocer a todos las personas de bien que aspiran a un mundo libre y justo.