Pedro Nives. Periodista

Con motivo del día de la Victoria sobre el nazismo y el fascismo que puso fin a la Segunda Guerra Mundial, la Asociación de Descendientes del Exilio Español se sumó al resto de los países europeos recordando a los españoles republicanos exiliados que contribuyeron a la Liberación, en un acto celebrado en el Cementerio de Fuencarral, de Madrid, el pasado día 12 de mayo.

El conductor del homenaje, el actor Carlos Olalla, realizó una emotiva presentación, en la que, entre otras cosas señaló: “Pudieron derrotar a vuestro ejército, pero nunca a vosotros, que seguisteis luchando bajo el estandarte de la libertad en cuantos campos de batalla se pudiera luchar contra el fascismo: la Resistencia, las tropas aliadas, los campos de concentración, el lejano exilio latinoamericano… no hubo tiempo ni lugar donde pudieran venceros, porque, incluso en la derrota, tomasteis la decisión de no rendiros jamás, de seguir luchando con balas, bombas, periódicos o abrazos y quien dedica su vida a luchar por la libertad puede que no gane la guerra, pero jamás será vencido”.

Carlos Olalla resaltó que “vuestra lucha no fue en vano, que seguís viviendo en nuestro corazón. Hoy, en estos tiempos de barbarie y abyección que vuelven a sacar lo peor de esa Europa que hoy incuba de nuevo el huevo de la serpiente, veo brillar la luz de vuestra mirada en los ojos de las mujeres que salen a la calle para luchar por sus derechos, en los de las jóvenes que gritan que no fue abuso sino violación, en los de los jubilados que nos recuerdan que la lucha continúa porque la revolución es permanente…”

A continuación, tomó la palabra la presidenta de la Asociación de Descendientes del Exilio Español, Pilar Nova Melle, que sintetizó el mapa de países y batallas donde combatieron los exiliados, Francia, Países Bajos, Unión Soviética, Polonia, Yugoslavia, Checoslovaquia, Rumanía, Hungría, Austria y Alemania.

Después, resaltó la liberación de París por parte de la ya mundialmente famosa “Nueve” y como, siendo entonces guerrilleros de la Francia libre, los republicanos españoles, fueron la primera tropa en entrar en la ciudad el 24 de agosto de 1944. Pilar Nova Melle recordó que en los blindados aparecía inscrito un nombre en español- “Guadalajara”, “Guernica”, “Madrid”, “Brunete”, “Ebro”, “España cañí”, entre otros, y que los soldados llevaban una bandera roja, amarilla y morada cosida a su uniforme. “Eran los miembros de la compañía del general Leclerc. De sus 160 componentes 146 eran republicanos españoles”, rememoró. Y añadió que “esa noche ‘Ay, Carmela’ sonó junto a la Marsellesa en las calles de París” y que, “en noviembre de ese mismo año La Nueve  liberaba Estrasburgo”, con lo que los nazis perdían su última gran ciudad en Francia

“Hoy, a sus descendientes – subrayó– nos llena de orgullo asistir a la conmemoración de la liberación de París y contemplar que junto a la bandera de la República Francesa ondea la bandera de la II República Española. Pero ante esta épica, también la historia escribió una triste página: miles de republicanos españoles murieron deportados en campos de concentración en Alemania”.

La presidenta de la Asociación de Descendientes del Exilio finalizó su intervención con un recuerdo a los brigadistas; “Si los exiliados dejaron su huella, su pequeño granito inmortal en los anales de la Historia con grandes hazañas en los campos de batalla, de la misma manera las Brigadas Internacionales dejaron su huella en España y siempre los recordaremos por su generosidad con la causa republicana. Europa se liberó, en parte, gracias a todos ellos”.

Por su parte Roberta Lajous Vargas, Embajadora de México en España, recalcó las palabras del presidente Lázaro Cárdenas: “México no pide nada por este acto, solo establece un precedente de lo que debe hacerse con un pueblo hermano” en alusión a la acogida de miles de exiliados españoles.

La embajadora mexicana destacó que “México siempre levantó su voz en defensa del Derecho Internacional y el valor de la solidaridad y siempre reconocerá las causas justas frente a cualquier abuso de poder” y puso de relieve que “Los españoles encontraron en México una nueva tierra e hicieron una gran contribución en las instituciones académicas y en las ciencias en general” subrayó “esa oleada incrementó la riqueza cultural indígena/española; el mestizaje produjo el gran pueblo mexicano, nuestros hermanos exiliados nos fortalecieron”.

Seguidamente, intervino Yves Edouard Saint-Geours, Embajador de Francia en España, con un inicial saludo que emocionó a los presentes dirigiéndose a los “descendientes del exilio; héroes que han defendido la libertad”. Para el diplomático francés, “el 8 de mayo es el día de los valores, de la victoria de la democracia, de la dignidad humana… deben ser honrados todos los que lucharon en pro de la libertad frente a la ideología de muerte y la barbarie infame”. Y, tras manifestar su profunda gratitud por el hecho de que “si vivimos con valores y libertad en Europa es gracias a los que la liberaron con su lucha”, finalizó con un conmovedor “la máxima gratitud y honor a todos”.

Después, la poetisa Inma Chacón recitó una serie de poemas, entre ellos “Los Pirineos en llamas”, de Enrique Martín de Villodres, muerto en el exilio en Venezuela, “Español del éxodo”, de León Felipe, muerto en el exilio en México, así como fragmentos de “Campos de Almendros” de Max Aub, muerto en el exilio en México y “Tristes guerras” de Miguel Hernández, muerto en prisión ante un exilio fallido.

Clausuró el acto Mauricio Valiente, Tercer Teniente Alcalde en representación del Ayuntamiento de Madrid, que señaló que “la poesía contribuye a la lucha por la recuperación de la memoria”, reivindicó los cementerios como lugares permanentes de memoria, al tiempo que recordó el ejemplo de los exiliados y sus aportaciones, así como el agradecimiento a la acogida, valor fundamental de la convivencia y razón universal de los Derechos Humanos

El acto concluyó con una ofrenda floral en el monumento a los soviéticos que lucharon en la Guerra de España y posteriormente otra ofrenda floral en las placas que recuerdan por países a las Brigadas Internacionales.

El conductor del homenaje, el actor Carlos Olalla, realizó una emotiva presentación, en la que, entre otras cosas señaló: “Pudieron derrotar a vuestro ejército, pero nunca a vosotros, que seguisteis luchando bajo el estandarte de la libertad en cuantos campos de batalla se pudiera luchar contra el fascismo: la Resistencia, las tropas aliadas, los campos de concentración, el lejano exilio latinoamericano… no hubo tiempo ni lugar donde pudieran venceros, porque, incluso en la derrota, tomasteis la decisión de no rendiros jamás, de seguir luchando con balas, bombas, periódicos o abrazos y quien dedica su vida a luchar por la libertad puede que no gane la guerra, pero jamás será vencido”.

Carlos Olalla resaltó que “vuestra lucha no fue en vano, que seguís viviendo en nuestro corazón. Hoy, en estos tiempos de barbarie y abyección que vuelven a sacar lo peor de esa Europa que hoy incuba de nuevo el huevo de la serpiente, veo brillar la luz de vuestra mirada en los ojos de las mujeres que salen a la calle para luchar por sus derechos, en los de las jóvenes que gritan que no fue abuso sino violación, en los de los jubilados que nos recuerdan que la lucha continúa porque la revolución es permanente…”

A continuación, tomó la palabra la presidenta de la Asociación de Descendientes del Exilio Español, Pilar Nova Melle, que sintetizó el mapa de países y batallas donde combatieron los exiliados, Francia, Países Bajos, Unión Soviética, Polonia, Yugoslavia, Checoslovaquia, Rumanía, Hungría, Austria y Alemania.

Después, resaltó la liberación de París por parte de la ya mundialmente famosa “Nueve” y como, siendo entonces guerrilleros de la Francia libre, los republicanos españoles, fueron la primera tropa en entrar en la ciudad el 24 de agosto de 1944. Pilar Nova Melle recordó que en los blindados aparecía inscrito un nombre en español- “Guadalajara”, “Guernica”, “Madrid”, “Brunete”, “Ebro”, “España cañí”, entre otros, y que los soldados llevaban una bandera roja, amarilla y morada cosida a su uniforme. “Eran los miembros de la compañía del general Leclerc. De sus 160 componentes 146 eran republicanos españoles”, rememoró. Y añadió que “esa noche ‘Ay, Carmela’ sonó junto a la Marsellesa en las calles de París” y que, “en noviembre de ese mismo año La Nueve  liberaba Estrasburgo”, con lo que los nazis perdían su última gran ciudad en Francia

“Hoy, a sus descendientes – subrayó– nos llena de orgullo asistir a la conmemoración de la liberación de París y contemplar que junto a la bandera de la República Francesa ondea la bandera de la II República Española. Pero ante esta épica, también la historia escribió una triste página: miles de republicanos españoles murieron deportados en campos de concentración en Alemania”.

La presidenta de la Asociación de Descendientes del Exilio finalizó su intervención con un recuerdo a los brigadistas; “Si los exiliados dejaron su huella, su pequeño granito inmortal en los anales de la Historia con grandes hazañas en los campos de batalla, de la misma manera las Brigadas Internacionales dejaron su huella en España y siempre los recordaremos por su generosidad con la causa republicana. Europa se liberó, en parte, gracias a todos ellos”.

Por su parte Roberta Lajous Vargas, Embajadora de México en España, recalcó las palabras del presidente Lázaro Cárdenas: “México no pide nada por este acto, solo establece un precedente de lo que debe hacerse con un pueblo hermano” en alusión a la acogida de miles de exiliados españoles.

La embajadora mexicana destacó que “México siempre levantó su voz en defensa del Derecho Internacional y el valor de la solidaridad y siempre reconocerá las causas justas frente a cualquier abuso de poder” y puso de relieve que “Los españoles encontraron en México una nueva tierra e hicieron una gran contribución en las instituciones académicas y en las ciencias en general” subrayó “esa oleada incrementó la riqueza cultural indígena/española; el mestizaje produjo el gran pueblo mexicano, nuestros hermanos exiliados nos fortalecieron”.

Seguidamente, intervino Yves Edouard Saint-Geours, Embajador de Francia en España, con un inicial saludo que emocionó a los presentes dirigiéndose a los “descendientes del exilio; héroes que han defendido la libertad”. Para el diplomático francés, “el 8 de mayo es el día de los valores, de la victoria de la democracia, de la dignidad humana… deben ser honrados todos los que lucharon en pro de la libertad frente a la ideología de muerte y la barbarie infame”. Y, tras manifestar su profunda gratitud por el hecho de que “si vivimos con valores y libertad en Europa es gracias a los que la liberaron con su lucha”, finalizó con un conmovedor “gratitud y honor a todos ellos”.

Después, la poetisa Inma Chacón recitó una serie de poemas, entre ellos “Los Pirineos en llamas”, de Enrique Martín de Villodres, muerto en el exilio en Venezuela, “Español del éxodo”, de León Felipe, muerto en el exilio en México, así como fragmentos de “Campos de Almendros” de Max Aub, muerto en el exilio en México y “Tristes guerras” de Miguel Hernández, muerto en prisión ante un exilio fallido.

Clausuró el acto Mauricio Valiente, Tercer Teniente Alcalde en representación del Ayuntamiento de Madrid, que señaló que “la poesía contribuye a la lucha por la recuperación de la memoria”, reivindicó “los cementerios como lugares permanentes de memoria”, al tiempo que recordó “el ejemplo de los exiliados y sus aportaciones, así como el agradecimiento a la acogida, valor fundamental de la convivencia y razón universal de los Derechos Humanos”.

El acto concluyó con una ofrenda floral en el monumento a los vvoluntarios soviéticos que lucharon en la Guerra de España y posteriormente otra ofrenda floral en las placas que recuerdan por países a las Brigadas Internacionales.