15 de diciembre día internacional del esperanto

Valentín Ladrero Martín hace entrega al Presidente de la Asociación Española de Esperanto de los documentos que conservaba de su padre, preso político del franquismo.

El pasado día 15 de diciembre y con motivo de la celebración internacional del día del idioma esperanto, la Federación Española de Esperanto organizó una Jornada en Madrid con diferentes ponencias. En el curso de la misma nuestro socio Valentín Ladrero Martín realizó la entrega de varios libros de literatura, una gramática editada en Bulgaria, otra editada en Valencia en 1932, así como el carnet de su padre Valentín Ladrero de Santos con el número 40 de socio fundador, entre otros materiales.

Las breves palabras pronunciadas por Valentín con motivo de dicha donación emocionaron a todos los presentes, narró como su padre había aprendido esperanto en la cárcel siendo preso político en los años más duros de la dictadura para aquellos españoles que luchaban por el restablecimiento de la democracia.

Así mismo destacó la importancia de hablar idiomas, pero sobre todo de hablar idiomas que unan y no idiomas prepotentes y dominantes sobre los pueblos, en su opinión el esperanto cumple esa función de unir a todos los ciudadanos del mundo por ser un idioma universal, afirmó con pena que le gustaría haber aprendido esperanto.

Entre los asistentes se encontraba un traductor de esperanto a español; quien manifestó públicamente el gran valor de la donación que realizaba. Algunos libros desconocidos para la propia Federación Española de Esperanto y otros imposibles de encontrar actualmente por la fecha o país en que se editaron y los avatares posteriores sufridos con la guerra de España y la segunda Guerra Mundial.

Finalmente la presidenta de la Asociación de Descendientes del Exilio Español intervino para agradecer a Valentín su generosidad al solicitar expresamente que la donación se realizase en el marco de la Asociación, y alabó doblemente su generosidad por desprenderse de recuerdos tan queridos vinculados a la familia, pero sobre todo puso en valor que acciones como la de Valentín hacen que se puedan ir construyendo archivos, no solo de gran utilidad para los investigadores, sino para todos los ciudadanos porque se contribuye a recuperar nuestra historia, esa historia que se nos ha negado.