Fernando Barral Arranz ha fallecido en La Habana el día 4 de mayo de 2020. Esa bondad, ese tesón para superar la adversidad, esa curiosidad por aprender siempre; de todo y de todos es un ejemplo para los que tuvimos la fortuna de conocerte y compartir tantas historias en tu casa habanera, siempre abierta, a la sombra de la bandera tricolor. Esas largas conversaciones sobre España, siempre España con esa copita bien fría de Jerez en las calurosas tardes de La Habana. Hace reflexionar en estos tiempos de falso patriotismo, como el niño Fernando nunca olvidó su patria.

Para los que no tuvieron mi suerte y no te conocieron, dejo un breve resumen de tu vida, pues fue muy profunda y rica. Como pequeño homenaje adjunto esta foto que tanto te gustaba ¿Qué recuerdos te traía?

Nació en Madrid, su infancia transcurre entre las esculturas del padre en una gran casa visitada por los intelectuales de la época; Azorín, Blas Zambrano, Marañón, Machado, Zuloaga y tantos otros. Hijo único del escultor Emiliano Barral, gran figura de la vanguardia realista, muy comprometido con la II República. A su muerte el gobierno republicano emitió una postal que decía “Barral, su obra, su vida, su muerte, son un símbolo. ¡Sigamos su ejemplo!”.

La muerte y la significación política del padre, hace que su madre decida abandonar España camino del exilio en 1939. Ambos salen del puerto de Alicante dirigiéndose a Orán. Al desembarcar los exiliados fueron conducidos primero a la cárcel y después a los campos de concentración en las estribaciones del Atlas.

Su madre, contacta con las organizaciones de ayuda a los refugiados españoles y su hermano que vive en Argentina los reclama, así embarcan en Argel rumbo a Port Vendres, próximo a Marsella, de ahí en tren a Burdeos y desde este puerto en el Winnipeg, el último barco de refugiados hacia América, desembarcando en Chile. Cruzaron los Andes por el paso del Aconcagua para llegar a Mendoza y a Córdoba el destino definitivo.

En Argentina el niño Fernando hace amistad con un compañero de colegio llamado Ernesto Guevara. Inicia estudios de medicina en la Universidad de Córdoba. En esta época se afilia a las Juventudes Comunistas, razón por la que es detenido y expulsado, según la ley “la deportación al país de origen a los extranjeros indeseables”. El Partido Comunista Argentino le consiguió asilo político en Hungría.

En Budapest trabaja en una fábrica para conocer el socialismo por dentro, siempre con su diccionario para comunicarse y aprender el idioma. Retoma los estudios de medicina. En los exámenes estudiaba los libros palabra a palabra traduciéndolo, aprobó el curso completo y los sucesivos. Acabando la carrera en un tiempo récord.

Después de la revolución cubana, llegan las primeras delegaciones de Cuba a Hungría. Fernando fue asignado para traducir al poeta Nicolás Guillén en su visita. La siguiente delegación fue la de la industria farmacéutica cubana; oyó que en el grupo venia un argentino llamado Ernesto Guevara; no era una coincidencia del nombre, era su amigo.

Posteriormente el Che le invita a colaborar, desde la medicina, con la Revolución Cubana. Trabaja en el hospital psiquiátrico de La Habana. Su forma de entender la psiquiatría se enmarca en la Psicología Dinámica, fue pionero en la terapia creando un servicio abierto sin enclaustramiento. Con su trabajo eliminó muchos de los prejuicios existentes contra la psiquiatría. Los pacientes participaban con su opinión en las decisiones formando una Comunidad Socio terapéutica.

Su objetivo por investigar le llevó a Vietnam, quería estudiar las bases sociológicas de la solidez de la retaguardia; a pesar de los ataques de la aviación norteamericana no encontró quebranto entre los vietnamitas. Fue el primer extranjero que entrevistó a un prisionero; John MçCain. Fernando anota en su cuaderno “el prisionero está mentalmente alerta, no muestra inquietud ni depresión, tiene manifestaciones de ironía y humor, lo que denota un buen equilibrio psíquico. Recibe cartas de su esposa y él también las envía, expone no tener quejas del trato recibido”. Esta entrevista estaba incluida en un documento secreto del FBI descalificado hace años.

La aportación científica de Fernando Barral fue un nuevo concepto de terapia social aplicado a la psiquiatría y la delincuencia.

En 1998 recuperó la nacionalidad española. En 1990 parte de la obra perdida de Emiliano Barral, su padre, que había permanecido olvidada en los sótanos del Palacio de Monjuic junto a otros fondos desaparecidos de la Exposición Internacional de París de 1937, expuestos en el Pabellón de la República Española​.  Fernando donó al Museo Nacional Reina Sofía algunas de las piezas más interesantes, entre ellas la Cabeza de niño (Retrato de su hijo Fernando) y el busto Mi mujer (Elvira Arranz), el resto de todos sus bienes, heredados de su padre, los donó a la Revolución Cubana.

Pilar Nova Melle, Presidenta Asociación Descendientes del Exilio Español.