Ayer falleció Juan Romero, exiliado en Francia en febrero de 1939, era uno más del medio millón de republicanos obligados al exilio por defender la democracia.

Tenía solo 17 años cuando se produjo el golpe de Estado en nuestro país. A pesar de su juventud luchó en diferentes frentes, pero él recordaba de manera especial la batalla del Ebro, en la que fue herido, y Teruel, en sus palabras: “Teruel fue lo más terrible”.

Una vez en Francia fue internado en Vernet d’ Ariège, uno de los muchos campos de concentración en los que acabaron los republicanos españoles.

Imagen de invierno en el campo de concentración de Vernet d’Ariège , firmada por un español

Juan, al igual que muchos compatriotas en su afán por defender la libertad se alistó en la Legión Extranjera. En 1940 fue apresado por el ejército nazi y trasladado al campo de prisioneros de guerra Stalag III-A a 50 km al sur de Berlín. Este campo se había inaugurado en septiembre de 1939. Los primeros en llegar fueron los prisioneros polacos que construyeron los barracones que posteriormente albergarían a prisioneros franceses, belgas, yugoslavos, rusos y otros. Romero estuvo a punto de ser fusilado acusado de ser el autor de haber dibujado una hoz y un martillo en los baños. Otro soldado francés preso convenció a los captores nazis de que no había sido él.

En 1941 fue trasladado al campo de concentración de Mauthausen. En este campo su destino fue la conocida y temible cantera. Hasta sus últimos días recordó con gran nitidez las cámaras de gas: “Yo veía a toda la gente que entraba en las cámaras de gas, algunos pasaban primero por el campo de concentración, pero otros iban a las duchas directamente desde el tren”.

Al finalizar la guerra fue repatriado a Francia, los españoles eran apátridas según las leyes fascistas vigentes en España. Otra vez le esperaba un campo, así en 1945 llegó a Aÿ, donde había tres campos de repatriación que acogieron a más de la mitad de los españoles supervivientes de Mauthausen. En esta zona, Champagne, se quedó definitivamente a vivir.

Juan Romero posee desde 2016 la Legión de Honor francesa. En el pasado mes de agosto la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, se desplazo hasta Aÿ con el fin de entregarle la declaración de reparación y reconocimiento por “su lucha contra el fascismo, por las libertades y en defensa de la democracia” tanto en España como en Europa. En nombre del Gobierno Español pronunció las siguientes palabras “Siempre estaremos en deuda con los antifascistas españoles”.

Los exiliados y sus descendientes también estamos en deuda con personas como Juan Romero, y agradecemos el ejemplo moral que nos han trasmitido afianzando en nosotros la creencia en democracia, por la que siempre merece la pena luchar.

5 de octubre de 2020, Asociación de Descendientes del Exilio Español