Madrid,18 de enero de 2021

Desde la Asociación de Descendientes del Exilio Español manifestamos nuestro más profundo desacuerdo con la opinión expresada por el Vicepresidente Segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, en un programa televisivo. En el mismo equiparaba la situación actual del expresidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, con el exilio republicano español de 1939.

No es posible comparar contextos políticos tan diferentes. No es posible comparar los sufrimientos padecidos en un caso y otro. No es posible comparar un exilio que intenta salvaguardar la vida y una salida bajo el foco mediático y disfrutando de un buen pasar.

No es posible comparar a Puigdemont con aquellos a los que les arrebataron todo, sin olvidar que nuestros familiares que no pudieron alcanzar la frontera fueron represaliados por la dictadura por ser familia de…
Consideramos que la gran diferencia que hace totalmente incomparable el exilio republicano y la salida del país de Puigdemont es que, en la defensa y reivindicación de la memoria del exilio republicano, existe una consideración principal: la Memoria
Democrática es una cuestión prepolitíca, constitutiva de los valores que dignifican y que fundamentan una sociedad democrática. Valores, memoria y dignidad a la que se oponen solo sectores totalitarios de la sociedad que no han asumido la democracia como lugar de deliberación y debate. Mientras que la salida de España del expresidente de la
Generalitat de Cataluña es una cuestión política sometida a una controversia legitima en una sociedad democrática.
Si no hubiese democracia en España Puigdemont sería un exiliado no un autoexiliado como es el caso.
Los descendientes del exilio republicano pedimos y exigimos al Vicepresidente  Segundo del Gobierno que utilice correctamente el lenguaje que expresa un contenido político tan dispar.

La Junta Directiva de ADEE