París, 24 de octubre de 2015

Rose-Marie Serrano (Amigos de los Republicanos españoles en región parisina)

brigadas2Esta tarde nos reunimos unos amigos de los Republicanos españoles y por lo tanto de las Brigadas Internacionales en París delante de la placa que honra la memoria de  éstas en la avenida Mathurin Moreau para rendir homenaje a aquellos valientes hombres (y algunas mujeres) que  se fueron  de Francia y del mundo entero a defender la República española.

En efecto, como se dice en el libro  Le Colonel Fabien était mon père  (el Coronel Fabien era mi padre) de Monique Georges (traduzco) : «Comités de ayuda al  pueblo español se habían formado espontáneamente por  todas partes en Europa desde julio  y algunos voluntarios ya se habían ido a luchar por su propia iniciativa ; pero fue el 18 de septiembre de 1936 cuando la Internacional comunista, reunida en Moscú decidió « proceder al reclutamiento, entre los obreros de todos los países, de voluntarios que tuvieran una experiencia  militar para enviarlos a España ». El gobierno español dio su acuerdo y el 22 de octubre, publicó el decreto oficial de creación de las Brigadas Internacionales ».

   También leímos otro párrafo del libro que  precisa   que fue en el n° 8 de la Avenida Mathurin Moreau de París,  calle donde vivían los hermanos del que sería brigadista en España, Pierre Georges, «el  Coronel Fabien »,  « donde fueron acogidos los voluntarios franceses y extranjeros, por el Comité de ayuda a la España republicana ».

Una compañera nos leyó la página que concierne la creación de las Brigadas españolas  del libro  Voluntarios de la libertad, 50 poemas sobre las Brigadas Internacionales  (AABI, Severiano Montero): «  Desde el día 12 de octubre comenzaron a afluir a Albacete centenares de voluntarios que, en un primer momento, recibieron instrucción y alojamiento en Albacete…esa llegada de las BI (el 5 de noviembre a Madrid) es narrada por Neruda en un largo poema épico y exaltada por el soneto coral de Alberti ».

Después pasamos a leer unos párrafos del libro L’Espoir guidait leurs pas (La esperanza guiaba sus pasos) de Rémi Skoutelsky , a propósito de las motivaciones  ideológicas de los Brigadistas.

brigadas1Se explica (traduzco)  que decían los voluntarios internacionales dirigiéndose a la población española : « Lo que nos ha atraído en vuestros campos de batalla es, antes que nada, la conciencia de que vuestra causa es la nuestra y la de los  hombres libres del mundo entero y además la voluntad de alzar una protesta, no solo teórica, contra la intervención  de los gobiernos fascistas de Alemania e Italia que han dado a la guerra civil de España el carácter de una lucha general entre fascismo y antifascismo. »

También leímos  los « retratos de  mujeres » del mismo libro, en el que se mencionan mujeres que ejercieron sus actividades en los servicios sanitarios, como Yvonne Robert, quien dirigió el hospital de Benicassim ; Lise Ricol (London) , secretaria-intérprete ; Henriette Royer, secretaria del estado mayor ; Jeanne Oppman, comisaria del servicio de salud y también enlace en el estado mayor del 5° cuerpo d e Modesto ; Adèle Arranz, hija de españoles, quien transmitía los artículos  enviados por Georges Soria del frente a París ; Juliette Ténine, afectada al servicio d e salud de la 14 Brigada. Y muchas más.

 ¿ « Quiénes eran los Brigadistas » pregunta Rémi Skoutelsky ? Contesta : « Vinieron de todos los rincones del hexágono, decenas de comerciantes, de artesanos, de ejecutivos, de campesinos, centenares de empleados se mezclan a los asalariados, en las Brigadas Internacionales ».

 Leímos  además un extracto del libro de Pascal Convert titulado Joseph Epstein, bon pour la légende  (Joseph Epstein, bueno para la leyenda) en lo tocante a Théophile Rol, al que « su experiencia personal de las condiciones de trabajo de aprendiz le condujo  hacia el comunismo y hacia España ». Théo Rol fue brigadista, como Joseph Epstein, su amigo. Explica Pascal Convert que « el comisario   político de la 14 BI Tanguy rendiría homenaje  a la determinación de los combatientes añadiendo  a su nombre el del capitán Théo Rol, jefe del batallón « Comuna de París » de la 14 Brigada, muerto en el frente del Ebro.

También evocamos a Théo Francos que cuenta la batalla del Ebro. Dice Christine Diger en su obra  Un automne pour Madrid, histoire de Théo, combattant  pour la Liberté ( Un otoño por Madrid, historia de Théo, combatiente por la libertad),  dándonos el testimonio del brigadista nacido en Bayonne, de familia española :  (el paso del Ebro) « era la batalla de la esperanza y de la  desesperación  porque sabíamos que era el final. No podíamos rivalizar con ellos. Teníamos mucho valor pero el valor no bastaba ». Para evocar a su amigo Pierre, muerto en las últimas horas de la batalla de Ebro en la sierra de Caballs, Théo  Francos recordaba que cantaban  L’adieu (la Despedida),  un canto de las Brigadas Internacionales.

Silvio nos habló de los 2000 Brigadistas brasileños, de los que murieron muchos. Nos trajo una magnífica bandera tricolor de seda con la estrella de las Brigadas Internacionales, que enarbolamos  también junto a la placa.

Entre los  trágicos párrafos  históricos leídos  por los amigos, leímos  varios poemas emocionantes como la Canción de amor para las Brigadas Internacionales, de Julián Marcos :

brigadas3

«Pero otras muchas voces murieron por nosotros

y sus nombres ni siquiera están puestos

en una piedra grande.

Galopan estas voces hasta mi corazón.

En él tienen cabida ».

Otra amiga leyó  el poema La llegada a Madrid de la Brigada Internacional de Neruda

«Hermanos, que desde ahora

vuestra pureza y vuestra fuerza, vuestra historia solemne

sea conocida del niño y del varón, de la mujer y del viejo,

llegue a todos los seres sin esperanza,

baje a las minas corroídas por el aire sulfúrico

suba las escaleras inhumanas del esclavo,

que todas las estrellas, que todas las espigas de Castilla y del mundo

escriban vuestro nombre y vuestra áspera lucha

y vuestra victoria fuerte y terrestre como una encina roja.

Porque habéis hecho renacer con vuestro sacrificio

la fe perdida, el alma ausente, la confianza en la tierra,

y por vuestra abundancia, por vuestra nobleza, por vuestros muertos,

como por un valle de duras rocas de sangre

pasa un inmenso río con paloma de acero y de esperanza.

 Leímos Las puertas de Madrid de Miguel Hernández, (canto cuya música es de Lan Adomina), sacado del libro  Les musiques pendant la guerre d’Espagne (las músicas durante la guerra de España) : « Las puertas son del cielo/ las puertas de Madrid/cerradas por el pueblo/nadie las puede abrir ».

Manuel Ruiz Robles,  nuestro amigo, miembro  del colectivo ANEMOI nos leyó de modo muy expresivo los cantos : México en España (de Pascual Plá y Beltrán y Silvestre Revueltas) : « Dejamos las tierras de verde maíz ; /del valle de Anahuac/vinimos aquí,/a ganar con la sangre una vida sin par,/que forge la aurora de la  Humanidad » y otro bello Canto  a la Flota Republicana  (de Félix Vicente Ramos y Rafael Casasempre):

«Surca los mares de la nación/ la flota republicana /puesta su proa con decisión a rutas de salvación…sigue adelante, marino fiel/que serás el vigia, /y de la patria gran timonel /que libre al mundo del fascismo cruel ».

 Enrique también nos leyó con entusiasmo en alemán Das Thälmannlied de Erich Weinert et Paul Arma en honor a la Brigada llamada del nombre del dirigente comunista alemán.

Por fin cantamos varios cantos de nuestro repertorio en el aque nos gustaria poder integrar otra vez el de La Marcha de las BI,  (cuya letra -de Erich Weinert- y cuya música -de Carlos Palacio-  quisiéramos aprender) : La Marsellesa (pacífica), El himno de Riego (pacífico), el Paso del Ebro (mucho menos) entre ellos, antes de dar vivas a las Brigadas Internacionales, a la República y a la Tercera con gran  entusiasmo y convicción.

Satisfechos  de la presencia este año de todas las generaciones (estaban una niña de tres años en brazos de su madre jovencita, un joven historiador brasileño, un amigo nacido en 1936 quien nos leyó la magnífica despedida de la Pasionaria a las madres españolas llamándolas a que recuerden los Brigadistas Internacionales a sus hijos, «una vez cicatrizadas las heridas» , a que les hablen de ellos, «cuando hayan muerto los rencores… » ) , pusimos un segundo ramo tricolor a la bella placa de los Brigadistas, nos sacamos fotos  con todas las banderas tricolores y nos fuimos a charlar amistosamente un rato de nuestros proyectos y perspectivas de acción en 2016, que será el  80 aniversario de  los graves acontecimientos  que sucedieron en España, que originaron la marcha  solidaria y generosa de las Brigadas.